Por Antimafia Dos Mil-25 de abril de 2022

Oficialmente, el gobierno uruguayo expresó su hondo malestar por los gestos fascistas que recientemente hizo el canciller turco Mevlüt Çavusoglu al retirarse de la Embajada de su país en el Uruguay, de la plaza Matriz, de la Ciudad Vieja de Montevideo. El diplomático, el pasado sábado, desde el interior de su vehículo hizo un gesto típicamente fascista, de la organización ultranacionalista “Lobos grises” dirigiéndose sonriente a los manifestantes de la colectividad armenia que se encontraban pacíficamente a las puertas de la flamante sede diplomática de Turquía en nuestro país. El episodio se viralizó rápidamente y las repercusiones de repudio y malestar se hicieron sentir de inmediato, al extremo que desde la cancillería uruguaya se citó al embajador turco para este lunes, al tiempo que la senadora frenteamplista de origen armenio Lilián Kechichián anunció que convocaría a la sede parlamentaria al canciller uruguayo Francisco Bustillo.

El embajador turco Hüseyin Müftüoglu fue recibido por el Canciller uruguayo Francisco Bustillo en el Palacio Santos, en horas de la mañana y en la ocasión le expresó el malestar del gobierno uruguayo tras los gestos fascistas que realizara el Canciller turco Mevlüt Çavusoglu, el sábado 23 del corriente a su salida de la embajada turca.

Si bien Bustillo y el embajador turco mantuvieron una reunión por espacio de una hora, no trascendieron particularidades del encuentro, pero se pudo saber que el titular de Relaciones Exteriores uruguayo le trasmitió oficialmente la molestia del Poder Ejecutivo, un procedimiento diplomático previsto para estos casos, sin perjuicio de las expresiones que tanto Bustillo y el presidente Luis Lacalle Pou hicieron horas antes.

Sobre este encuentro también se pudo saber que el embajador turco habría tomado rigurosa nota sobre el tema en cuestión, tomando en cuenta que el único protagonista del episodio más escandaloso fue el ministro de Relaciones Exteriores turco, quien en estos momentos se encuentra de gira por países de América Latina, comenzando por Brasil para después dirigirse al Ecuador.

La norma habitual en este tipo de situaciones es que el embajador debe poner en conocimiento a sus superiores, en este caso el Canciller turco y protagonista del episodio que generó el malestar de las autoridades uruguayas, y hasta el momento no hubo pronunciamiento alguno del Canciller turco.

El gesto que fue repudiado

Los gestos del canciller turco quedaron registrados en un video difundido por la Colectividad Armenia del Uruguay (CADU), donde se ve claramente al diplomático europeo, dentro del vehículo oficial, sonriendo burlonamente ante los gritos de “asesino” y “genocida”, que insistentemente sostenían los manifestantes. Luego, antes de abandonar la escena, Çavuşoğlu, realizo un gesto aún peor. Levanto la mano derecha, apoyando los dedos medio y anular sobre la yema del dedo gordo, al tiempo que levantaba los dedos índice y meñique, como si hiciera cuernitos. Este gesto simbólico es utilizado por los ‘Lobos Grises’, para identificarse. Esta organización paramilitar y fundamentalista turca, tiene una fuerte trayectoria terrorista, que contempla el intento de asesinato del papa Juan Pablo II, en 1981. Además, son profundos militantes del negacionismo sobre el genocidio armenio.

El genocidio armenio, tuvo lugar entre 1915 y 1923, siendo una consecuencia directa de la desestabilización social, política y étnica de la Primera Guerra Mundial. Las fuerzas del imperio avanzaron primero en la clasificación de la población y posteriormente al desplazamiento obligatorio de grupos de armenios mayoritariamente de cultos derivados del cristianismo. Luego se sistematizarían las detenciones forzadas; los campos de concentración; las reiterativas violaciones a los derechos humanos y elementales; las ejecuciones sumarias y el exterminio étnico y religioso. Anualmente se conmemora este genocidio el 24 de abril.

En este sentido: “El momento para realizar la visita oficial era inoportuno (…) ya que esta es una fecha de especial sensibilidad para toda la colectividad armenia del país”, sostuvo el diputado por el Partido Colorado, Conrado Rodríguez, el mismo que días atrás insultó a las comunidades charrúas durante el “homenaje” oficial que el Parlamento realizó en el Día de la Nación Charrúa.

“Çavuşoğlu demostró rápidamente cuál era el auténtico objetivo de su visita al Uruguay, al realizar frente a los manifestantes armenios el gesto que identifica a los Lobos Grises, organización terrorista paramilitar turca, cobijada por su gobierno. Esta organización se ha dedicado durante décadas a la persecución y el asesinato político de opositores tanto en Turquía como en Europa (incluido el atentado al papa Juan Pablo II en 1981)”, afirmaron desde CADU según público el diario El País.

Los “Lobos Grises”, una tenebrosa organización

Los ‘Lobos Grises’, tuvieron sus primeras apariciones a fines de los 60’s. Nacen dentro de las concepciones políticas del Partido del Movimiento Nacional turco, de tendencia conservadora e imperialista, con una marcada posición anticomunista, que los ligó a las estructuras de Gladio durante la guerra fría y los años de plomo. Enaltecidos luego del golpe de Estado de 1980 en Turquía, comenzaron a participar de acciones represivas en connivencia con sectores de los servicios de inteligencia. Esta lógica terrorista la implementaron sobre territorio armenio, primero y luego también sobre Kurdistán. Desde entonces, la organización se extendió sobre los territorios abandonados por la Unión Soviética en Asia Central, como Azerbaiyán, Israel, Turkmenistán, Irak y Siria. Pero también lograron encontrar espacios de militancia entre los extremos neonazis de Francia y Alemania. En paralelo al fundamentalismo ideológico, y haciendo uso de la presencia territorial, crearon redes de tráfico de estupefacientes, desde medio oriente hacia Europa. Es importante destacar que a partir de 1995 fueron prohibidos en Azerbaiyán, misma medida tomaría Kazajistán en el 2005, posición que también adoptaría Francia, pese al resurgimiento de la derecha.

“Que, en la víspera de la conmemoración del genocidio armenio, sobre la fachada de la novel Embajada de Turquía en la plaza Constitución, se ubicaran los retratos de Mustafá Kemal (primer ministro durante la última etapa del genocidio) y Recep Erdoğan (actual presidente de Turquía, confeso negacionista) deja en claro el carácter eminentemente propagandístico y provocador de la visita realizada. El primero fue responsable de la etapa final del genocidio armenio (que incluye a las localidades de las que provenían la inmensa mayoría de los armenios arribados a Uruguay) y el arquitecto del negacionismo como política oficial de Turquía, en tanto que el segundo, con sus pretensiones de sultán, representa el autoritarismo, la persecución política y la represión a sus ciudadanos, valores opuestos a las mejores tradiciones democráticas y republicanas de Uruguay”, denunciaron en un comunicado desde la organización proarmenia.

Por su parte el canciller uruguayo, Francisco Bustillo declaró: “Uruguay es un país de memoria, pero también de principios y de compromisos con la paz y con el futuro; somos un país de acogida y de armonía, un país que prefiere la conciliación a la confrontación, que predica y practica el consenso, la tolerancia y el respeto a la libertad de pensamiento”.

A este punto parece oportuno considerar que la reunión bilateral tuvo como principal punto de agenda, además de la apertura de la embajada, la consolidación de un Tratado de Libre Comercio, una de las fijaciones del gobierno de Luis Lacalle Pou, quien consideró que “está un poco dolida y con razón”. Además, agrego que el gesto del diplomático otomano, “debe ser fuertemente criticado”. También se explayó diciendo que “Uruguay, como tantas veces, ha sido de los países pioneros en denunciar este tipo de temas”. ¿Nos preguntamos si los crímenes de Lesa Humanidad cometidos durante la etapa militar de la dictadura, también forman parte de “este tipo de temas” para Luis?

“Una cosa es el trabajo de los uruguayos y las relaciones diplomáticas y otra cosa es avalar o confirmar algunas prácticas políticas en algunos países”, afirmó el mandatario uruguayo, que luego remató, “con quien podamos avanzar en temas comerciales vamos a avanzar(…), no quiere decir que compartamos la política interior o externa” del país con el que se negocie.

“Uruguay tiene un reconocimiento absoluto al genocidio armenio desde siempre, en el ámbito diplomático y comercial hay temas que hay que trabaja”. Se refirió a la reciente designación de un embajador uruguayo en Turquía, algo que consideró “estratégico”, y declaró a La Diaria el senador del Partido Nacional, Sebastián Da Silva: “El tiempo no para”.

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*Foto de portada: Captura de video

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