No se debe deslegitimar al fiscal Di Matteo

Por Giorgio Bongiovanni-20 de julio de 2018

El hecho de la jornada, en la víspera del aniversario de la matanza de Via D'Amelio, es que la Comisión Antimafia Regional, presidida por Claudio Fava, quiso escuchar a la hija del juez, Fiammetta Borsellino, en la primera de una serie de audiencias que serán llevadas a cabo para investigar en profundidad los hechos de lo que en las motivaciones del proceso Borsellino quater ha sido llamado "uno de los más graves desvíos investigativos de la historia judicial italiana". A 26 años de distancia estamos de acuerdo en que subsisten muchas interrogantes, algunas muy inquietantes, que no tienen todavía una respuesta sobre lo que ocurrió en ese trágico 1992 y la pretensión de verdad y justicia debe llevarse adelante con fuerza y decisión. Después de la audiencia, sin embargo, nos sorprendimos al saber que Fiammetta Borsellino, hablando a los comisarios, dijo que ante la necesidad de su familia de conocer la verdad, ha sido de mucha importancia el trabajo de los abogados Pino Scozzola y Rosalba Di Gregorio, que defendieron a algunos de los prisioneros injustamente condenados por las declaraciones de Scarantino, que se había constituido en parte civil. Por lo tanto, serían ellos los "consultores" a quienes los hijos de Paolo Borsellino, asesinado por la mafia, acudieron en la búsqueda de la verdad. Dos abogados que incluían entre sus defendidos a los sujetos que participaron de las masacres de Capaci y Via d'Amelio, dos ataques y crímenes atroces.

El abogado Di Gregorio no es solo el defensor de una de las víctimas de las mentiras del falso arrepentido Vincenzo Scarantino (Gaetano Murana, ndr) sino que también ha sido el abogado del jefe corleonés Bernardo Provenzano y también del jefe de Santa Maria del Gesù, Pietro Aglieri, ambos miembros de la cúpula de Cosa Nostra y condenados a varias cadenas perpetuas en forma definitiva, también por la masacre de via d'Amelio.

Giuseppe Scozzola, sin embargo, en el proceso Borsellino quater asistía en la parte civil a Gaetano Scotto (también condenado previamente por la matanza de Via D'Amelio, posteriormente absuelto en el proceso de revisión). Gaetano Scotto es una figura ambigua, un jefe de Acquasanta, hoy en libertad, que los arrepentidos señalaron como el enlace entre los líderes de Cosa Nostra y el entorno de los servicios de inteligencia desviados, y que figura entre los indagados por el trágico y misterioso homicidio de Antonino Agostino y su esposa Ida, el que tuvo lugar el 5 de agosto de 1989. No hay nada que decir acerca de la legitimidad de los abogados en el ejercicio de su profesión. Y es indudable que en la época de los primeros procesos por la matanza de Via D'Amelio, la abogada Di Gregorio, junto con sus otros colegas, había criticado con dureza la versión "oficial" de Vincenzo Scarantino. Pero está claro que ciertas cosas despiertan en nosotros más de una pregunta ante la elección de los hijos de Borsellino. ¿Es posible que algo así ocurra 26 años después? ¿Es posible que todo se convierta en legítimo para justificar una elección que parece contradictoria a la luz de las responsabilidades que ciertos sujetos tenían dentro de Cosa Nostra, así como en la matanza de via d'Amelio? ¿Es posible que nadie, entre los intelectuales y el mundo de la prensa, se pregunte a sí mismo o cuestione sus propias perplejidades?

Es obvio que el dolor debe ser respetado y que el enojo es legítimo para aquellos que han perdido un familiar de una manera tan impactante y trágica sin recibir respuestas adecuadas sobre lo que sucedió. Pero, siguiendo la lógica de la ética, también existe el riesgo de un mecanismo perverso por el cual, en lugar de presionar al poder judicial, a los investigadores, a la política o al Estado para que busquen a los cómplices de los asesinos que destruyeron los edificios de vía d'Amelio y que masacraron a Borsellino y a los agentes de su escolta, se trata de castigar a los magistrados que, como Nino Di Matteo, en estos años de actividad siempre han buscado la verdad sobre los instigadores externos de las masacres y las sucias negociaciones entre la mafia y el Estado. Di Matteo, hoy Fiscal Nacional Antimafia, se ocupó solo marginalmente de las investigaciones que luego resultaron en el "Borsellino bis" (donde entró en el debate ya comenzado, ndr).

Por el contrario, instruyó desde el principio la investigación sobre el "Borsellino ter", la sección dedicada a determinar las responsabilidades internas y externas a Cosa Nostra, lo que condujo a la condena de todos los jefes de la Comisión Provincial y Regional.

Di Matteo es ese magistrado que, junto con su colega Luca Tescaroli, en los años siguientes condujo investigaciones muy delicadas sobre Bruno Contrada, por concurso en la masacre, y para aclarar si el ex número 2 del SISDE (Servicio de Información y Seguridad Democrática, ndt) había estado presente en via d'Amelio ese día.

Es una hipótesis que se sondeó al incriminar al entonces oficial de policía Roberto Di Legami, quien reveló esa información a dos de sus colegas: Umberto Sinico y Raffaele Del Sole, en ese momento bajo el ROS (Grupo Operativo Especial, ndt). Quien sacó a relucir todo el asunto fue el teniente de Carabineros Carmelo Canale, colaborador cercano de Paolo Borsellino, juzgado y luego absuelto por el cargo de concurso externo en asociación mafiosa. Sin embargo, la reconstrucción provista por todos estos oficiales nunca ha coincidido y entre los "no recuerdo", las retractaciones y las negaciones han establecido una lápida sobre el tema. Bruno Contrada siempre sostuvo haberse enterado de la masacre (alrededor de un minuto después de la explosión según los cálculos) mientras se encontraba en mar abierto a bordo de la embarcación de su amigo Gianni Valentino, quien siempre ha confirmado su historia.

La supuesta confidencia de Di Legami a Sinico hablaba de un informe de servicio que atestiguaba la presencia de Contrada en Via D'Amelio, pero que fue destruido.

Y nuevamente, fueron Di Matteo y Tescaroli los que investigaron a "Alfa y Beta" (es decir, Silvio Berlusconi y Marcello Dell'Utri) como instigadores externos de las masacres, por las declaraciones del arrepentido Salvatore Cancemi. Una investigación archivada, hasta ahora, pero que podría tener nuevos desarrollos a la luz de los conocimientos adquiridos en los últimos 26 años, gracias a los elementos que surgieron durante el proceso de la tratativa Estado-mafia conducido por el propio Di Matteo junto a los fiscales Teresi, Del Bene y Tartaglia.

De estas acciones surge claramente que Di Matteo no tiene nada que ver con el desvío investigativo de la masacre de via d'Amelio, incluso alcanzarían las explicaciones que el Fiscal Nacional Antimafia ha proporcionado en el Borsellino quater y ante la Comisión Parlamentaria Antimafia.

Debemos ser conscientes de los hechos y por esta razón la elección de hoy de los hijos de Borsellino de confiar en ciertas figuras en la búsqueda de la verdad me deja desconcertado y confundido.

Y lo es también a la luz las declaraciones hechas por un colaborador de justicia, Salvatore Cancemi. El mismo Cancemi que hoy es presentado como el principal arrepentido que desmintió a Vincenzo Scarantino desde el principio.

El 13 de enero de 1995 en un "cara a cara" sin duda quedó revelada la inconsistencia del relato mafioso del joven de Guadagna. "Eres un mentiroso" - le dijo Cancemi a Scarantino - ¿quién te ha dado esta lección? ¿Quién te enseñó esta lección? Dinos la verdad, debes decir la verdad, pero ¿quién te conoce, pero quién eres tú? Pero, ¿quién te enseñó esta lección?" (...) "Estas palabras se las han puesto en la boca, le han dado una lección y ahora lo está repitiendo". Observaciones notablemente proféticas las de Cancemi. Pero en el Borsellino ter, el ex jefe de Porta Nuova emitió desconcertantes declaraciones: dijo que mientras estaba en la Corte de Palermo, un día, la abogada Rosalba Di Gregorio le indicó a una persona diciéndole que era parte de los servicios secretos y un contacto con uno de los tres jefes corleoneses fugitivos.

Cancemi explicó que el fugitivo al que se hizo referencia era Bernardo Provenzano. La propia Di Gregorio luego negó el incidente. Pero dado que Cancemi dijo la verdad sobre Scarantino ¿por qué no se investiga sobre el hecho de que Cancemi podría haber dicho la verdad sobre Di Gregorio? A la luz de estos hechos ¿quién es el que realmente protege la búsqueda de la verdad?

No nos damos cuenta que siguiendo esta metodología, señalando con el dedo sin distinguir las posibles responsabilidades de cada uno, también se deslegitima a aquellos magistrados que lucharon por la búsqueda de la verdad. Seguramente hubo responsabilidades de los investigadores y en el fondo se pueden ver también responsabilidades dentro del Poder Judicial (a partir de la anómala petición que el Jefe de Fiscales Tinebra le hizo a Contrada para que el SISDE investigue sobre el ataque en via d'Amelio), pero no se puede poner a todos dentro del mismo caldero. Para ello, el CSM (Consejo Superior de la Magistratura, ndt) debe abrir un archivo para proteger el trabajo y la profesión de los que, al igual que el fiscal Di Matteo, no tienen nada que ver con el desvío de las investigaciones y que, por el contrario, han hecho una contribución fundamental en la búsqueda de la verdad sobre las matanzas.

De otro modo, quedaría demostrado que la historia de Falcone y Borsellino no nos enseñó nada y que una vez más asistiremos al esquema perverso que conduce a la persecución, a la deslegitimación y al aislamiento del juez. Como si, veintiséis años después, nada hubiera sucedido.

Foto © Shobha

 

Continúan las acciones del "gobierno del (no) cambio"

Por Giorgio Bongiovanni -  22 de junio del 2018


Mientras el diputado de Forza Italia Francesco Paolo Sisto se regocija por el frustrado nombramiento del magistrado Nino Di Matteo al DAP (en su momento había definido como "aterradores" los rumores sobre tal eventualidad) continúan las "metidas de pata" del Ministro del Interior, Matteo Salvini, y del "gobierno del (no) cambio". El líder de la Liga demostró ayer una vez más toda su ignorancia, más allá de las proclamas, en materia de lucha contra la mafia, atacando a Roberto Saviano, quien se permitió criticarlo por el (absolutamente controvertido) trabajo que el Gobierno ha puesto en marcha respecto a los migrantes. "Yo digo que Italia tiene el récord europeo de servicios de escolta y vigilancia, no dependen de mí las elecciones por simpatía o antipatía - dijo Salvini - Serán las instituciones competentes las que deberán evaluar si corre algún riesgo porque me parece que pasa una gran cantidad de tiempo en el extranjero. Evaluaremos como se gastan los fondos de los italianos. Les envío un gran beso".
ingroiacustodia1 Italia, desafortunadamente, es el país que tiene las organizaciones criminales más poderosas del mundo (Cosa Nostra, 'Ndrangheta, Camorra y Sacra Corona Unita) e incluso hoy, como en el pasado, las mafias (pero también los sistemas criminales) no quieren que nadie hable sobre ellos. Nuestra historia está impregnada con la sangre de los periodistas asesinados por las mafias y aún hoy no faltan amenazas e intimidaciones.
El autor de Gomorra, quien contó la historia del Clan Casalesi, hace más de once años que está custodiado, pero es evidente que el ministro hace gala de no saber que cuando se entra en la mira de la mafia es como una sentencia "de nunca acabar". Pero no es solo el asunto Saviano el que despierta indignación. Es grave la falta de acción del ministro y, en consecuencia, del gobierno, cuando decide retirar la escolta al ex fiscal, hoy abogado, Antonio Ingroia. La noticia fue dada ayer por el fiscal nacional antimafia, Nino Di Matteo, quien habló en una conferencia en Milán. "La mafia y los poderosos que están en connivencia con la mafia no se olvidan - denunció - sin embargo, el Estado ha decidido eliminar la custodia de Antonio Ingroia. Hay personajes de la política que permanecen bajo vigilancia y algunos desde hace años, aunque ya no tengan ningún papel público. A Ingroia, en cambio, lo dejan sin protección". De igual manera, el fiscal nacional antimafia Francesco del Bene y el sociólogo Nando Dalla Chiesa han puesto de relieve la gravedad de la situación. A Ingroia le sacaron la custodia tan sólo 15 días después de la sentencia del Tribunal Penal de Palermo en el caso de la tratativa Estado-mafia. Un proceso que en sus comienzos fue instruido por él y que luego fue llevado hasta la sentencia de primera instancia por los fiscales Di Matteo, del Bene, Teresi y Tartaglia. Un proceso que condujo a la condena a jefes mafiosos, representantes de las instituciones y  políticos: los oficiales de carabineros Mario Mori, Antonio Subranni y Giuseppe De Donno, jefes de Cosa Nostra como Leoluca Bagarella y Antonino Cinà y el ex senador y fundador de Forza Italia, Marcello Dell'Utri.
ingroiacustodia2Hacía ya 35 años que Ingroia estaba bajo custodia. Fue alumno de Paolo Borsellino, ha llevado a cabo investigaciones y juicios contra la mafia, pero también contra los sistemas criminales que hacen negocios con ella. Llevó al banquillo a sujetos como el ex número tres del SISDE, Bruno Contrada, y el ex senador y fundador de Forza Italia Marcello Dell'Utri, obteniendo (junto con sus colegas Alfredo Morvillo y Domenico Gozzo) las condenas que luego se volvieron definitivas para el concurso externo en asociación mafiosa.
La decisión de eliminar a la escolta de Ingroia se tomó cuando Paolo Gentiloni estaba a cargo y el Ministro del Interior era Minniti. ¿Qué se podía esperar de un gobierno nefasto como el del Partido Demócrata, que luego fue rechazado en las urnas? Pero es el presente lo que cuenta ahora. Y es absurdo que el gobierno actual haya confirmado esa decisión y no mueva un dedo para reponer la custodia. No puede haber ideologías frente a las sentencias de "condena a muerte" que dictaron las mafias.
Este era el "gobierno del cambio" y el "cambio" es la sensación de que se está yendo hacia algo peor. Ayer publicamos la noticia del informe de los agentes del GOM en el que se dice que los jefes de la mafia de la cárcel, han expresado su "no" al posible nombramiento como Director del DAP (Departamento de Administración Penitenciaria, ndt) del fiscal nacional antimafia Nino Di Matteo. Estaba en manos del Ministro de Justicia, Alfonso Bonafede, la posibilidad de dar una señal importante, proponiendo al CSM (Consejo Superior de la Magistratuta, ndt) el nombre de Di Matteo para el cargo, pero prefirió elegir a otras figuras. No ha llegado ninguna información (por ahora) del Ministro de Justicia, respecto a si conoció este hecho o si el mismo, de alguna manera, ha influido en su elección. También en el caso de Roberto Saviano, el Ministro de Justicia ha preferido "lavarse las manos" como Pilatos ("Sin comentarios: las custodias son responsabilidad del Ministerio del Interior").

ingroiacustodia3A diferencia del Presidente de la Cámara, Roberto Fico, que afirmó: "Los que han tenido el coraje de denunciar y oponerse al crimen organizado deben ser protegidos por el Estado".
 Entrevistado por Tg1 Di Matteo también comentó las palabras de Salvini: "De Saviano no conozco específicamente su situación de riesgo, por lo que no me permito entrar a los méritos, sin embargo, yo hubiera deseado que temas tan delicados fueran manejados única y exclusivamente ante los organismos competentes. Creo que quienes ocupan cargos institucionales deben conocer bien la mentalidad de los mafiosos para evitar que ciertas declaraciones puedan parecer, en la mente de los mafiosos, una señal de deslegitimación y de aislamiento del objetivo. Querría que en Italia se recuerde un poco más que, sobre todo en la tierra de la mafia, muchos hombres custodiados, junto con los carabineros y policías que los protegían, saltaron por los aires y están muertos. Este es un país que no puede perder la memoria Creo y espero que todas las instituciones y también este gobierno se den cuenta, finalmente, de que la cuestión mafiosa, la lucha contra la mafia, es y debe ser uno de los temas principales en las agendas de cualquier gobierno, de cualquier ideología". Y este es precisamente el núcleo. En la actualidad, el nuevo gobierno corre el peligro de hacer cosas incluso peores que el anterior. Esperemos que lleguen nuevas respuestas.
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En las fotos de arriba a abajo: el diputado de Forza Italia, Francesco Paolo Sisto, el fiscal nacional antimafia, Nino Di Matteo y el ministro del Interior, Matteo Salvini (© Imagoeconomica)

 

bonafede¿El ministro Bonafede qué responde?
Por Giorgio Bongiovanni - 21 de junio del 2018

Son días agitados para el Ministro de Justicia, Alfonso Bonafede. Ayer por la noche, las agencias han publicado la lista de nombres que le gustaría a su lado para completar su personal en via Arenula. Así nos enteramos de que propuso a siete magistrados a los que tiene la intención de confiar los más altos cargos del ministerio. Ellos son Mauro Vitiello, procurador general de la Casación, como Jefe de la Oficina Legislativa; Andrea Nocera, actualmente en la Oficina de Jurisprudencia de la Suprema Corte, como Jefe de la Inspección; Giuseppe Corasaniti, fiscal general adjunto en la Casación, como Jefe de Justicia y como su vice Marco Nassi, fiscal adjunto en Grosseto. Por otra parte, en el cargo de Jefe Adjunto de la Inspección al ministro le gustaría Liborio Fazzi, juez de Palmi, como Jefe del DAP (Departamento de Administración Penitenciaria) Francesco Basentini, actual fiscal adjunto en Potenza y como vice Lina Di Domenico, juez de vigilancia en Novara. Todas las solicitudes han sido enviadas al CSM (deberá expedirse la Tercera Comisión y posteriormente el pleno). Sin desmerecer a ninguno de los postulados no podemos dejar de notar que entre las figuras propuestas no está el nombre del fiscal nacional antimafia Antonino Di Matteo, a pesar de que "rumores" a finales de mayo y principios de junio, lo señalaban entre los miembros del equipo del ministro con un cargo en el DAG (Departamento de Asuntos de Justicia), en el DAP (Departamento de Administración Penitenciaria) o incluso subsecretario. ¿Qué pudo haber llevado a una elección diferente?

ANTIMAFIAduemila ha tomado conocimiento de un hecho que podría dar una respuesta. Las últimas semanas los agentes del Grupo Operativo Móvil (GOM), la unidad móvil del Cuerpo de la Policía Penitenciaria, enviaron un informe de servicio cuanto menos desconcertante acerca de algunas declaraciones de mafiosos condenados a cadena perpetua y recluídos bajo el régimen del artículo 41bis, que entre ellos comentaban las indiscreciones sobre los nominados a los ministerios del naciente gobierno de la Liga y M5S. Al parecer, todos estos mafiosos, respecto al posible nombramiento de Di Matteo al DAP, habrían  expresado su extrema preocupación en forma clara: "Si asume Nino Di Matteo estamos listos, para nosotros se acabó". Estas serían las palabras captadas por los agentes y luego transmitidas a las autoridades judiciales. También propusieron hacer algo para manifestar su oposición, con protestas o huelgas. De hecho significa que se quiere que lo que sucede dentro de las prisiones también sea transmitido al Ministro de Justicia, precisamente porque el DAP depende directamente de él. Y aquí es donde surgen dudas y preguntas.

¿Por qué el ministro Bonafede no propuso como Jefe de Oficina al fiscal Di Matteo? ¿Acaso no pensó que, al nombrarlo, habría dado una fuerte y dura señal contra la misma mafia que con esas palabras demostró temor ante el eventual trabajo del magistrado? ¿Por qué eligió de manera diferente, proponiendo a otra figura? ¿Qué hace el ministro del "gobierno del cambio" tan proclamado por el primer ministro Conte? ¿Podemos realmente definirlo de esta manera?

La lucha contra la mafia y el crimen organizado también se hace con señales concretas y no solo con "coros en el estadio", o en el Senado, al grito de "fuera la mafia del Estado". Esas palabras parecen más como una señal "folclórica", mientras que la batalla se hace con actos de gobierno, haciendo uso de figuras como Di Matteo, especialmente si se tiene la prueba de que éstas son adversas para los jefes mafiosos (no hace falta mencionar que entre los detenidos bajo el régimen del 41bis también están los que ordenaron las masacres). Estas son las señales de un cambio real.

De lo contrario, para parafrasear la expresión de la famosa película "Los intocables", no son más que "cháchara e insignia".

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Foto © Imagoeconomica
allendegeorgesPor Giorgio Bongiovanni y Jean Georges Almendras-12 de junio de 2018

Siempre se dijo que fue un suicidio. Pero igualmente la duda nunca dejó de estar ausente. Hasta que un día los velos de la farsa montada por la dictadura de Augusto Pinochet se fueron cayendo y la verdad sobre la forma en que murió el presidente chileno Salvador Allende Gossens, el 11 de setiembre de 1973 en el Palacio de La Moneda de Santiago de Chile, que fue bombardeada y tomada por asalto por las fuerzas golpistas, salió a la luz pública. Una verdad respaldada con evidencias gráficas y con testimonios que aunque tardíos, no perdieron vigencia ni legitimidad, y que en definitiva dejaron bien en claro que a Allende lo asesinaron de una ráfaga de ametralladora cuando malherido procuraba resistirse en la planta de la sede presidencial, cayendo al piso con su cuerpo prácticamente cercenado por los proyectiles. Por años la versión oficial fue la del suicidio pero con el tiempo el secreto quedó al descubierto.

Una fotografía elocuente, que no es un montaje, y que ya recorre el mundo desde hace un par de años, en la que se ve el cadáver de Allende  acribillado, da cuenta con creces del contexto de violencia y de política genocida en el que se llevó a cabo el golpe militar chileno, generando un shock social para instalar un neoliberalismo pregonado por los Chicagos Boys. Políticas del dictador –respaldado por la mano norteamericana-  que fueron respaldadas descaradamente en el terreno político por la Unión Demócrata independiente y Renovación Nacional, sectores de la ultra derecha chilena, que nada hicieron ni dijeron cuando las casi 10 mil muertes causadas por la dictadura tiñeron de sangre las calles de Santiago y los lugares más recónditos de Chile, estando también entre las víctimas dos personalidades del mundo del arte y de la literatura del país trasandino, nos estamos refiriendo al cantautor y docente Víctor Jara y al poeta y Premio Nobel de Literatura Pablo Neruda, cuya muerte , de acuerdo a las últimas investigaciones, habría sido causada por terceros.

A más de 40 años de los hechos del Palacio de la Moneda el documento gráfico del  cuerpo  de Salvador Allende habla a las claras: la ráfaga de metralleta le cruzó el pecho desde el hombro hasta el abdomen; y el buso jersey es  el que vestía al ingresar al Palacio en las primeras horas de la mañana del fatídico día 11 de setiembre.

Pero además, de acuerdo a diversas investigaciones periodísticas de los últimos años, entre ellas la del colega de la revista Interviú, Ruben Adrián Valenzuela, Salvador Allende no portaba la metralleta que le regalara Fidel Castro, sino una pistola modelo Walter PPK. Pero además, se pudo constatar por testimonios, que al momento de ser acribillado se encontraba herido y ubicado cerca del punto de la planta alta del Palacio, en el que sus colaboradores más directos comenzaron a descender por las escaleras para entregarse a los golpistas.

Pero hay más: al no haberse hecho autopsia alguna, de inmediato desde los mandos golpistas hicieron oficial el comentario de un Sub Comisario de Policía identificado como Pedro Espinoza,  quien tendenciosamente dijo que la herida que presentaba Allende “era de tipo suicida”. Una apreciación no médica que a la vista del documento fotográfico se desmoronó totalmente.

Pero hay más: expertos belgas señalaron que si efectivamente Allende se hubiese disparado él mismo con una metralleta en dos oportunidades, la primera estampida habría arrancado el arma de sus manos, y la segunda le habría causado heridas en el cráneo y en sus manos. Según el Sub Crio. Espinoza, que abonaba la versión de los golpistas (que procuraban a toda costa presentar la muerte como suicidio) Allende tenía el arma en sus manos (la supuesta metralleta, regalo de Fidel Castro) y estaba sentado en un sillón sin vida y levemente inclinado.

 Los expertos belgas determinaron que de haber ocurrido así, de acuerdo al calibre del arma que supuestamente portaba, era imposible que su cuerpo se hubiese quedado en el sillón.

Más de cuarenta años después, finalmente se pudo saber que los hechos fueron criminales absolutamente, ya desde su raíz, porque en el libro de Patricia Verdugo, publicado hace  años, quedó muy bien definido que el objetivo de Pinochet (y de los mandantes norteamericanos del golpe) era que Allende tenía que morir durante o después del asalto al Palacio Presidencial. En su libro “Interferencia Secreta” Verdugo saca a la luz pública el dialogo en el que Pinochet ordena que si Allende aceptaba subir a un avión junto a su familia, para llevarlo a cualquier punto del planeta, el avión debía caer bombardeado o fruto de un accidente, obviamente provocado.

Pero hay más: en el trabajo del colega Valenzuela de la revista “Interviú” se consigna que hubo un testigo del momento en que es asesinado Allende. Se trata del funcionario del Palacio que lo acompañaba en ese dramático momento, Enrique Huertas, quien minutos antes de descender a la planta baja mientras militares van hacia donde se encuentra Allende (que se halla último en el grupo que iba a entregarse)  observa cómo es acribillado por el Gral. Palacios, que comandaba el piquete militar que fue ganando terreno en ese sector del edificio.

Lapso después en el recinto donde estaban presos los que fueron detenidos en el Palacio, Huertas les ratificó la versión del asesinato al igual que Arturo “Pachi” Guijón. Pero finalmente Enrique Huertas fue asesinado por los golpistas y se estima que Guijón (el segundo testigo del asesinato) llegó a un acuerdo los golpistas para dar la versión del suicidio, salvando su vida.

Pero hay más: el periodista Valenzuela ha escrito que Eugene M. Propper, fiscal norteamericano en el  “Caso Letelier”, estableció en los años 80 que el autor material de los disparos sobre el ya herido Salvador Allende fue el teniente ayudante del General Palacios, Rene Riveros. Y que Palacios lo habría rematado. En concreto,  estos dos militares chilenos fueron los que acabaron con la vida de Salvador Allende.


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*Foto de Portada: www.revistainterviu.com

 

bildelberg

Por Giorgio Bongiovanni - 5 de junio del 2018

En dos días, el grupo Bilderberg, fundado por Rockfeller, se reunirá nuevamente del 7 al 10 de junio para su habitual encuentro anual. El lugar elegido para esta edición del 2018 es la ciudad de Turín y, como de costumbre, la reunión que contará con la presencia de sólo 128 personas, entre ministros, industriales, administradores de compañías multinacionales, líderes de varios bancos y unos pocos "elegidos" del mundo político, económico, académico y de medios, se llevará a cabo rigurosamente a "puertas cerradas".

Al igual que en el pasado (cuando asistieron personalidades de los más altos niveles de la función pública como Mario Monti, Romano Prodi, Umberto Agnelli y Franco Bernabè) han sido invitadas también personalidades italianas como John Elkann, presidente de FCA (Fiat Group Automobiles, ndt) y Exor, la periodista Lilli Gruber, el Director General del Banco de Italia Salvatore Rossi y el Secretario del Estado Vaticano, el cardenal Pietro Parolin. En estas reuniones no hay previstos discursos, informes ni resoluciones, aunque los temas que se aborden se refieran al presente y al futuro del mundo. Desde los escenarios internacionales a las inversiones, desde la economía a las guerras, desde la crisis económica a la política. Cada tanto, han sido estos los temas puestos sobre la mesa por los poderosos.

Todos pueden intervenir sin estar sujetos a las convenciones de sus oficinas y todos los participantes pueden hacer uso de la información recibida durante la reunión, haciéndola pública. La única "regla" que debe respetarse es el secreto de la "fuente" y no se puede revelar al autor de las eventuales declaraciones que se hagan. Los rumores dicen que los temas elegidos para estos "cuatro días" serían el populismo en Europa, el desafío de la disparidad, el futuro del trabajo, la inteligencia artificial, los Estados Unidos antes de las elecciones de medio término, el libre comercio, el liderazgo mundial de los Estados Unidos y Rusia, la computadora cuántica, Arabia Saudita e Irán, el mundo "post-verdad" y acontecimientos actuales.

Recuerdo algunas declaraciones que he recogido del periodista de investigación de origen ruso, Daniel Estulin, autor del libro "El club Bilderberg", quien me dijo que el grupo nació de una idea masónica y que los grandes líderes de las multinacionales y de las finanzas que participan están "un escalón por debajo de las cien familias" que controlarían al mundo.

¿Qué tiene que ver el grupo Bilderberg con la mafia? Aparentemente nada pero, a la luz de los muchos temas que se abordarán, en nuestra opinión, merece una profundización el ítem "acontecimientos actuales".

Podría "iluminarnos" la colega periodista Lilli Gruber, que ya en el pasado ha sido invitada a estas reuniones, revelándonos si en los últimos años ha sido abordado el tema de las mafias y su facturación mundial.

Nos hemos preguntado si vez se ha planteado el problema a los otros vértices del mundo.

En Italia la Mafia Spa, de participatión hipotética, "factura" cada año 150 mil millones de euros convirtiéndose, de hecho, en la primera empresa italiana. Lo ha explicado en varias ocasiones el periodista de "Il Sole 24 Ore", Gianni Dragoni. Hechas las cuentas "tendría 40 mil millones más de ingresos que el primer grupo italiano, Exor, que tiene dentro a Fiat-Chrysler, Ferrari, CNH, la aseguradora Partner Re y la Juventus (111 mil millones la facturación 2016 de Exor). Los ingresos de la Mafia Spa serían más del doble que ENEL (70 mil millones), casi el triple de ENI (55 mil millones), ocho veces Telecom, 16 veces Luxottica, 15 veces el grupo que produce Nutella (Ferrero). Casi 41 veces Mediaset, el grupo de televisión controlado por Silvio Berlusconi". Pero las cifras también muestran que "la Mafia Spa, si cotizara en la Bolsa y luego vendiese sus acciones al público, con los ingresos de la Mafia podría comprar toda la Bolsa de Milán".

Pero si ampliamos el horizonte, desde Italia hasta el mundo, encontramos que, como lo confirma el economista Antonio Maria Costa, ex subsecretario general de las Naciones Unidas, "colectivamente, las diversas formas de delincuencia representan la industria más grande del mundo". Las estimaciones del tráfico mundial de drogas alcanzan una cifra cercana a los 350 mil millones de euros al año. Cifra a la que se debe agregar la venta ilegal de armas (estimada en alrededor de 80 a 100 mil millones de auros al año) y fenómenos como la corrupción que, de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, alcanza a los 1.000 millones de euros al año.

Volviendo al narcotráfico internacional, hemos visto cómo la 'Ndrangheta tiene el monopolio del tráfico de cocaína en Occidente. Un crimen organizado, el calabrés, que junto con la siciliana Cosa Nostra está presente y hace negocios en los cinco continentes (África, Europa, América, Asia y Oceanía).

Otro personaje que he conocido y entrevistado es Massimo Ciancimino, hijo del ex alcalde mafioso de Palermo, Vito Ciancimino.

Una vez me dijo que su padre le contó que había participado, a fines de los años setenta y principios de los ochenta, en las reuniones secretas del Bilderberg, como vocero de todas las familias mafiosas que tenían riquezas por varios cientos de miles de millones de liras, como resultado del narcotráfico.

No tengo elementos para decir si estas declaraciones son ciertas o no, pero puede tener su propia lógica la participación de Ciancimino padre en estas reuniones ya que, además de ser él un hombre de poder, en esos años Cosa Nostra ya poseía una riqueza superior a la suma de todas las reunidas por los diversos participantes.

Más allá de esta última consideración, los números mencionados anteriormente siguen siendo los mismos. Y, por lo tanto, solo podemos hacer ciertas preguntas: ¿el Grupo Bilderberg habla de estos hechos? ¿Se ha planteado el problema? ¿Se pregunta a dónde va el dinero de la mafia? ¿Cómo piensan combatir estos fenómenos? ¿Han hablado alguna vez de las masacres de la mafia y de los diversos intentos de golpe que sacudieron a Italia?

¿Alguna vez se han referido a los fondos negros que usan los servicios secretos para sus trabajos sucios? ¿Qué piensan sobre ciertas actividades?

Nos gustaría hacer estas preguntas a los miembros del grupo Bilderberg y nos permitimos sugerirle a la colega Gruber que las haga, para que pueda ofrecer al público la verdad sobre temas que no están para nada "fuera del mundo". Así que esperamos respuestas, visto y considerando que estas personas poderosas juegan con la vida y el alma de los pueblos de la Tierra.

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