Domingo 23 Junio 2024

Tras dos meses de espera fueron desestimadas las garantías presentadas por EE.UU

Julián Assange tuvo este lunes una victoria parcial sobre su situación judicial. La justicia británica decidió por el momento, no tener en cuenta las garantías solicitadas el pasado 26 de marzo y presentadas por EEUU en base al trato que recibiría el australiano si es juzgado en territorio norteamericano y resolvió que tendrá la posibilidad de apelar contra su extradición.

Los magistrados Jeremy Johnson y Victoria Sharp hicieron efectiva la autorización para que la defensa del fundador de WikiLeaks pueda recurrir en una nueva audiencia contra las garantías ofrecidas. Los letrados entienden en consecuencia que dos de las tres garantías deberán ser sometidas en un nuevo juicio ya que, según los abogados de Assange, el australiano, que no estuvo presente en la audiencia por problemas de salud, podría sufrir un trato desigual por ser extranjero y no quedar al resguardo de la primera enmienda norteamericana.

Stella Assange, esposa del fundador de WikiLeaks, consideró en rueda de prensa, como "una buena señal" la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Londres, y pidió que EEUU retirara sus cargos.

La que fuera parte del equipo legal del fundador de wikileaks además afirmó haber hablado con su esposo después del veredicto y ambos mostraron su alivio ante una semana “difícil” en la que se contemplaba el peor escenario, manifestó a la agencia EFE. "Mientras Julián siga en prisión, no hay un final a la vista; simplemente debería ser liberado para que pueda volver a casa conmigo y con los niños", afirmó. Y, además consideró: "Hoy puede ser el principio del fin del proceso judicial".

Por otro lado, Kristinn Hrafnsson, editor en jefe de WikiLeaks ve con buenos ojos la posibilidad de que la defensa de Assange presione para que el periodista de wikileaks sea liberado bajo fianza.

En ese marco, Edward Fitzgerald, abogado del periodista, hizo referencia a los dichos del fiscal estadounidense del caso, Gordon Kromberg. Según el letrado: "los ciudadanos extranjeros no tienen derecho a la protección bajo la Primera Enmienda, al menos en lo que se refiere a información de defensa". A este efecto los letrados de la defensa intentarán ir a la carga por esa vía. Por otro lado, la tercera garantía presentada fue aceptada por la justicia británica y no se recurrirá, la cual implica el compromiso por parte de EEUU de no aplicar la pena de muerte.

Si el fallo de este lunes no hubiera sido favorable para el periodista de 53 años, el equipo legal de Assange manifestó que su defendido podría haber sido puesto en un avión rumbo a EEUU, 24 horas después del fallo, cerrando una prolongada batalla legal que se transformó en símbolo de la lucha por la libertad de prensa a nivel mundial y que ya lleva más de 13 años.

El derrotero de la persecución contra Assange desembocó en una primera detención en Reino Unido, allá por el 2010, debido a un pedido de la justicia sueca por acusaciones de delitos sexuales que finalmente fueron desestimadas.

Desde ese momento el fundador de WikiLeaks estuvo bajo arresto domiciliario como refugiado en la embajada de Ecuador en Londres por siete años y, desde 2019, como recluso en la cárcel de máxima seguridad de Belmarsh.

A la espera de la fecha para el nuevo proceso que se abrirá, para Julián Assange será una nueva etapa de resistencia detrás de los barrotes, otra vez intentará demostrar a la justicia que solo cumplió con la acción más fundamental de un periodismo sano: publicar algo, sea secreto de Estado o no.

Publicar para que la gente se entere de la verdad, por más básico que parezca, porque es un acto democrático de cualquier nación, que se jacte de preservar la libertad de un pueblo.

*Foto de Portada: Antimafia Duemila