Miércoles 12 Agosto 2026

Un comunicador popular e integrante de Voces Insugentes en las movilizaciones

 “En Bolivia los miedos eran muy fuertes”

“La situación era de una tensión extrema” 

“La resistencia a las medidas neoliberales del gobierno de Paz era unificada”

No hay nada de mansedumbre en el pueblo boliviano. No se le aprecia ni una pizca de sometimiento, hay que recalcarlo y subrayarlo. Es todo lo contrario: es un pueblo sobre cuya historia la movilización ha sido siempre su carta de presentación a la hora de violentarse sus derechos y sus  libertades. En el hoy como en el ayer, y por muchas generaciones, campesinos, mineros, comunidades indígenas: collas, quechuas y aymaras, conviven estrechando filas con los trabajadores, con los estudiantes, y en estos tiempos, con el activismo social, comunitario y feminista, de los tiempos que corren; y siguen dando agigantados pasos combativos, mancomunados bajo una sola consigna: resistir, y no permitir ceder terreno a los autoritarismos, con vientos de recalcitrante fascismo; ese fascismo que apela a las violencias amparadas en las impunidades, descaradamente; violencias ejercidas con sacro cinismo; violencias dirigidas  -exclusivamente, diríase- sobre movilizados, como si se tratara de un ejercicio habitual, naturalizado, fomentado y ordenado desde las huestes del poder de turno; ese poder de turno que hoy tiene un nombre y un apellido: Rodrigo Paz, cipayo del poder yanqui; lamentablemente, un detalle nada menor; sino más bien, determinante.

En medio de este más que oscuro panorama, en mis añoradas tierras bolivianas de las que me fuí siendo muy niño,  este junio que pasó, de este 2026, una comisión internacionalista de solidaridad con Bolivia, integrada por activistas feministas del Abya Yala y  comunicadores populares, entre ellos mi amigo y colaborador de la redacción de Antimafia Dos Mil Matias Guffanti (con quien hace unos seis años en la calles de Santiago de Chile vivimos juntos las tensiones desatadas por las fuerzas represivas gaseándonos y dándonos garrote en los días previos a un nuevo aniversario del ataque a la Casa de la Moneda aquel 11 de setiembre de 1973, momento en que el golpismo fascista de Pinochet bombardeaba a la democracia chilena segando la vida de Salvador Allende) ingresó al suelo boliviano para recabar informes, y testimonios sobre las múltiples violaciones  a todo tipo derechos y la vigencia de un repulsivo cerco mediático, entre otras repudiables e indignantes situaciones perpetradas por el gobierno y la represión , durante las masivas resistencias populares al gobierno y en particular a su presidente, al que enérgicamente le exigieron su renuncia, en los más de 50 días de conflicto social con bloqueos de rutas, movilizaciones en calles y plazas; movilizaciones que fueron divulgadas mayormente, en tono de destaquede los daños fascistas en curso,  en ámbitos del periodismo alternativo y muy poco en los medios de comunicación hegemónicos bolivianos y regionales, como era de esperar;  en los medios dedicados a demonizar a los movilizados y a no a explicar los motivos y las razones del gneralizado destontento popular, la información fue elegante, acotada y sesgada. 

En esta oportunidad mi amigo Matías hizo el viaje como integrante del Movimiento Voces Insurgentes (Our Voice); y a diferencia de lo que vivimos en tierras chilenas -ese setiembre de aquel 2020- en el hoy,  su energía de joven militante fue confrontada de modo tenso por el fascismo boliviano, en las calles del pueblo San Julián y de la ciudad de Santa Cruz, en el curso de un itinerario que también comprendió las zonas donde la represión fue pavorosa y despiada, con el saldo: de personas asesinadas (Alberto Cruz Chinche, de 71 años, en El Alto, el 16 de mayo; Martha Villca Sosa, de 51 años, de la provincia de Camacho, el 21 de mayo; Víctor Quispe Cruz,de 24 años, en La Paz, éste último, que fue baleado en el cráneo -no así los tres restantes que fueron gaseados durante la represión- única víctima letal del accionar policial, reconocido oficialmente por el gobierno; de brutales episodios de represión policial, militar y parapolicial; de heridos de bala varios; de más de medio millar de  presos y presas políticos ; de desabastecimientos de los centros de salud; de violencia sexual, misoginia, rascismo y discursos de odio; de una “pacificación” compulsiva que incluyó la participaciónde medios de comunicación funcionales al gobierno, pidiendo más represión, y siempre descalificando a los movimientos sociales, estigmatizándolos en tono rascista, misógino, y con odio verdaderamente de clase, calificando además a los movilizados como “salvajes”, “vándalos” y “narcoterroristas”; de persecución expresa a las feministas bolivianas; y de una campaña y puesta en práctica de una sola orden impuesta por el “nuevo” orden dictatorial en los días previos a ponerse en vigencia el Estado de Excepción: el silencio; es decir, no hablar de todo un cúmulo de avasallamientos; en claro, nítido e inconfundible desconocimiento e incumplimiento, de un estado de Derecho, que se supone debería estar en vigencia, aún en medio del caos institucional y social reinantes.

Ciertamente, por estos días, en Bolivia, se están pisoteando grotezcamente y de diferentes formas, vidas y espéranzas de bolivianos, con el visto bueno del presidente Rodrigo Paz y de su séquito de adulones de los Estados Unidos; y todos ellos juntos, por si fuera poco, y seguramente con el concurso de la CIA y de la DEA,, entregándole al imperialismo (el mismo que asesinó en la década del 60’ a Ernesto “Che” Guevara, recursos naturales y soberania ) con el plus de imponer, como siempre ha ocurrido y ocurre en América Latina, un modelo económico neoliberal hasta el tuétano; e hiper favorable a los intereses del capital financiero


Me invitan a participar y viajar, como parte de una Comisión de Solidaridad internacionalista por Bolivia, con otras organizaciones, una suerte de Comisión de Derechos Humanos para reportar lo que estaba sucediendo. Decidimos viajar por tierra desde Rosario, hacia la ciudad de  Santa Cruz, en primera instancia para después ir moviéndonos hacia otros ciudades como Cochabamba y demás, para así poder entrevistar a las victimas, a los abogados, y referentes políticos, e investigar qué era lo que estaba sucediendo en Bolivia .Pasamos la frontera con total normalidad y al llegar a la ciudad de Santa Cruz, comenzamos  a hacer las pimeras actividades, en un momento que todavía no regía el Estado de Excepción” 

“La Comisión también la integraban, feministas de Abya Yala, y Comunicadoras y Comunicadores populares. De hecho el informe que se publicó en Pagina 12, por el escrito de CLaudia Korol, que estaba con nosotros. Lo firmamos en esos términos. Antimafia Dos MIl también hizo en nota anterior alusión a ese trabajo periodístico de Korol . Yo hacía parte de esa Comisión , como Comunicador Popular”

Grupos paramilitares blandiendo machetes

“La situación en Bolivia era de una tensión extrema, en cuanto a la lucha que venían llevando adelante, organizaciones sociales, vecinos y vecinas autoconvocados, sindicatos, la COB por ejemplo, toman un rol muy importante, también los mineros.No es un grupo homogeneo de personas, son diferentes sectores de la población boliviana, en contra de las medidas del Presidente Paz, y no todos están de acuerdo entre sí, sobre todo en cómo organizarse entre ellos para  llevar la medida de la huelga general, o para el bloqueo de las rutas, o sea un bloqueo total del país. En algunos casos poniéndose de acuerdo en otros no. En algunos casos más coordinados en otros menos coordinados”

“La tensión era muy alta, sobre todo por las medidas que el gobierno estaba tomando, ante esa manifestación generalizada del pueblo en las calles.Medidas de gobierno, que no solo consistía en represión mediante la policía, sino también a través de  grupos paramilitares presentes, con los cuales trabajaba codo a codo: estamos hablando de la Unión Juvenil Crucenista, que es un grupo de derecha del departamento de Santa Cruz, que se plantea como una asociación  civil, como una organización que se encarga  únicamente de cuestiones civiles, pero que en realidad tiene un grupo armado de personas  que estaban participando de estas represiones , con una impunidad garantizada de parte de la Policía impresionante; así entraban a los bloqueos y a las casas de los  manifestantes, y también de los no manifestantes; o sea, entraban a  casas de personas que no estaban para nada en las movilizaciones; esas personas fueron agredidas por estos grupos, que entraban con machetes, que entraban a las casas a saquear, que prendían fuego las motocicletas de las personas que encontraban; se reportaron casos de garrafas robadas, heladeras saqueadas y hasta alguna casa incendiada”

“Los miedos eran muy fuertes, sobre todo de parte de  las organizaciones sociales, que venían siendo perseguidas, criminalizadas, como siempre pasa, con el componente de que quizá -y era lo más grave- que no era la policía la que te podía detener, sino que era un grupo de derecha , que actuaba sobre las personas sin ningún tipo de límite  y ningún marco legal para  hacer lo que estaban haciendo”

“Ya antes del Estado de Excepción era esta la situación. Había todo un aparato coordinado por la policia, compuesto por taxistas, gente de servicios Uber, repartidores de alimentos, que trabajaban coordinados para controlar la situación  , para hacer persecuciones y para intentar desarmar cualquier tipo de movilización, o de reunión política o social, que se pueda estar generando”  

Políticas neoliberales para avanzar sobre derechos conquistados       

“La resistencia a las medidas neoliberales del gobierno de Rodrigo Paz, era una resistencia unificada. Una resistencia en contra de los paquetes neoliberales que se estaban implementando por Paz, tendiente a favorecer a los mismos grupos económicos de siempre, a avanzar sobre los derechos conquistados principalmente por los campesinos; hay muchos reclamos de los campesinos defendiendo sus tierras, por las cuales este gobierno está yendo, intentando vender, hipotecar tierras que ya habían sido concedidas comunitariamente  a campesinos y demás.Entonces la resistencia estaba unificada en ese sentido, porque los reclamos eran muy concretos, y todos estaban de acuerdo con estos reclamos ; el tema del combustible de mala calidad fue uno de los puntos mayores; hubo una gran estafa con el tema de la nafta, de la calidad especialmente, que ocasionaron daños en loa vehículos; hubo gente que se endeudó para recuperar sus vehículos. Se generó todo un negocio en torno a ese tema; especialmente para quienes arreglaban los vehículos.Una situación catastrófica en cuanto a eso. Esos eran los puntos neurálgicos que unían a la lucha”

Rodrigo Paz decepcionó a todos y Evo Morales no era la cabeza de la manifestación 

“Pero otra gran parte de la población de Bolivia tenía sus desconformidades, pero especialmente destacaban un reclamo de un gobierno con poca fuerza, incapaz de poder manejar la situación , y también exigiendo que se tomen medidas más fuertes contra los manifestantes.Eso hay que decirlo también. Mucha población de Bolivia  estaba exigiendo al Presidente, que declare el Estado de Excepción, y que se pueda avasallar con estos bloqueos que habían dividido familias, que habían generado problemas económicos gigantescos”

“Evo Morales no era uno de los puntos neuralgicos de todo lo que estaba sucediendo. Para mi percepción, Evo Morales no estaba encabezando esta lucha, esta huelga, estos bloqueos. La postura de Evo iba por otro lado, iba por plantear una especie de referéndum, por mantenerse más en otra posición . Este reclamo nace principalmnte de los mineros, de los campesinos, de los pueblos originarios; en todo el contexto está el componente Evo pero, pero no era él la cabeza”

“La gran mayoría de los que consultamos nos respondieron que no estaban de acuerdo con Evo y nos dijerons que habían votado a Rodrigo Paz y que se sentían estafados por Rodrigo Paz, porque el había hecho promesas concretas  en cuanto a la nafta, al territorio de los campesinos y otras cuestiones, pero nos dijeron que el no cumplió absolutamente con nada. Y fue peor, porque Paz fue con políticas mucho más agresivas, hacia los sectores  más vulnerables“

 Detestables violencias de género

“En uno de los lugares que nos alojamos donde se atienden a mujeres que denuncian violencia de género hubo casos de violencia policial contra las mujeres;  allí hacen un allanamiento impresionante por parte de la Interpol, de MIgraciones, MInisterio de Gobierno, Policía de Bolivia y personas de civil que dicen ser de la inteligencia boliviana. Hacen ese allanamiento ejerciendo violencia sobre las mujeres, que en ese momento estaban denunciando violencia de género. Ellos les prohiben a las mujeres salir del lugar, las identifican, las filman a ellas, les sacan fotos a ellas, es decir violentan su privacidad..Persiguen a las mujeres con polleras, porque son personas que luchan y que no se doblegan, que resisten”

“En ese dificil contexto nos detienen sin orden judicial, nos llevan a una comisaría, nos interrogan, nos retiran los documentos; se presentó un Fiscal que no nos da una explicación de porqué nos detienen. Nos respondían con diferentes versiones,  que habíamos pasado a Bolivia ilegalmente etc;  Pero nuestro ingreso al país fue totalmente legal. De estar en la comisaría nos llevan a Migraciones y ahí nos interrogan otra vez; siempre con personal del Ministerio de Gobierno o de Inteligencia.Finalmente nos dijeron que sabían quiénes éramos,  y que si nos veían en una actividad política o social, iban a haber represalias más grandes sobre nosotros .Discutieron entre ellos, si nos deportaban del aeropuerto o no. Vivíamos amedretanciones psicológicas. Finalmente nos liberan haciendonos firmar una declaración jurada comprometiéndonos a realizar actividades turísticas, y nada de política. Firmamos y nos fuimos, pero hasta que nos retiramos de Bolivia nos estuvieron vigilando siempre. En la madrugada se declara el Estado Excepción.Ahí vemos más tensión, porque el Ejército sale a las calles”

En primera persona la traición de la COB

 “Primero que nada constatamos como grupo, y yo personalmente, el impresionante cerco mediático que el gobierno boliviano estaba manteniendo sobre la situación del país,y sobre la vulneración a los derechos humanos que se está llevando adelante, siguiendo órdenes del Poder Ejecutivo, sin mantener ningún tipo de Estado derecho, ni de garantías ni de nada. Segundo, debo reconocer y valorar la resistencia del pueblo boliviano y la fuerza del pueblo boliviano como para poder enfrentarse tanto a los grupos paramilitares como al aparato del Estado; la fuerza de los mineros, de los campesinos, de las comunidades originarias ,y hoy siguen resistiendo por más que ya no hayan más bloqueos”

“Es lamentable que la Central Obrera Boliviana (COB) haya  negociado con el gobierno. Formó parte de una traición que terminó de hacer caer la resistencia y la movilización que se estaba llevando adelante. Fue una traición fuerte de la COB hacia la población en general, hacia los trabajadores y hacia los campesinos, mineros, y demás; una traicion de la cúpula de la COB obviamente”

“Personalmente  tengo que valorar comprender en profundidad que la lucha que está llevando adelante Bolivia y que viene llevando adelante desde la colonización misma,porque podemos hablar desde Potosí en adelante, es la misma lucha que se viene llevando en Latinoamérica, desde siempre, por un intento de liberación por parte de los imperios. Antes se hablaba de los imperios europeos que fueron los primeros que comenzaron a colonizar Latinoamérica en general, a partir del Plan Cóndor y de las dictaduras del Plan Cóndor que empezamos a hablar del imperio Estados Unidos. Hoy para mí tenemos que hablar del imperialismo de EE.UU  y de Israel, que está muy presente en el territorio a través de la DEA , la CIA, el Comando Sur”

 “Tengo que valorar que esa resistencia es la lucha por la liberación de Latinoamérica, es la lucha que se está viviendo en Bolivia por la Liberación de todos estos gobiernos de derecha que están avanzando; y en Bolivia con más fuerza  porque hay mayor resistencia; en otros territorios como en Argentina , en Uruguay, avanzan  con mayor libertad porque esa resistencia no existe ; porque la población no resiste de esa manera, y los gobiernos no oponen ningún tipo de resistencia”  

“Para mi la traición de la COB se debe a intereses, poder , dinero, y un  entramado de negociaciones que se dan  entre gobiernos locales y los gobiernos internacionales , que se meten sobre los territorioa, articulados , apoyados  por el narcotráfico, sobre todo en Bolivia”

“Lamentablemente, yo pienso que la COB  forma parte de ese entramado, hoy por hoy, por lo menos la cúpula, no sé en el pasado, pero en el presente hay seguridad total de que la cúpula de la COB forma parte de ese entramado; repito, de dinero,  poder, narcotráfico y lo que se está viviendo hoy en Bolivia”

Los planes de la ultraderecha y los grupos económicos

“Para entender lo que está pasando en Bolivia tenemos que entender el plan de la ulltraderecha sobre Latinoamérica entera ; no podemos entender Bolivia por Bolivia, Chile por Chile, Argentina por Argentina, Uruguay por Uruguay. Tenemos que entender esto en la complejidad completa  de todo lo que se está hablando. No quedarnos con el árbol y mirar el bosque” 

“El Plan Cóndor fue un plan para toda Latinoamérica, con dictaduras, articuladas entre sí, coordinadas entre sí, donde Bolivia fue un punto muy importante; donde Chile fue un un punto muy importante. Hoy lo que está pasando en Latinoamérica es un plan, no son gobiernos espontáneos  neolioberales, de ultraderecha  que surgen y que aparecen en el gobierno.No. Es un plan sistemático, llevado adelante, por los mismos grupos económicos, que están llevando adelante toda latinoamérica, sobre todo el avance sobre los bienes naturales , porque en Bolivia tenemos la reserva más grande del  mundo de litio, y eso hay que tenerlo presente; en Bolivia tenemos , el cultivo de la coca junto con Perú, de los más grandes del mundo, y el narcotráfico sigue siendo una caja negra de las grandes empresas , de las grandes multinacionales y de los grandes gobiernos”

“Tenemos un avance de la ultraderecha sobre Latinoamérica, que claramente está siendo coordinado y llevado adelante por los mismos grupos económicos que hoy se están llevando el litio,la minería, que hacen la explotación de los recursos, y el narcotráfico es como caja negra para sus guerras y para todo lo que quieran hacer internacionalmente. Y la lucha de Bolivia es un enfrentamiento más, a todo eso”

 

*Foto de Portada: Dávide Bonfigli , Antimafia Dos Mil

*Foto 2, 3 y 4 : Susi Maresca

*Foto 5: Dávide Bonfigli, Antimafia Dos Mil