Miércoles 20 Mayo 2026

Entrevista con Affari Italiani sobre el papel de De Pedis, sus vínculos con los círculos vaticanos y las dudas tras 42 años

"La verdad saldrá a la luz. Porque siempre hay una verdad, en todas las cosas, y no se puede ocultar". Así se expresó Pietro Orlandi, quien, entrevistado por Affari Italiani sobre la desaparición de su hermana Emanuela Orlandi el 22 de junio de 1983, recalcó que existían al menos dos factores detrás del secuestro: uno que ejecutó físicamente la operación y otro que guio su desarrollo. Este aspecto confirma la complejidad del caso Orlandi. Por ello, como el propio Orlandi reiteró, "cualquier tipo de investigación que se lleve a cabo al respecto siempre es de interés para mi familia". Cada pequeño detalle puede abrir pistas que ayuden a reconstruir la verdad y encontrar respuestas.

Recientemente, el caso de la Casa del Jazz también pareció ofrecer cierta esperanza de desvelar al menos parte de la verdad. Desafortunadamente, las excavaciones iniciadas en los últimos meses aún no han dado resultados concretos, pero para la familia Orlandi, cada intento sigue siendo crucial. Esto se debe a que la Casa del Jazz, la villa que perteneció a Enrico Nicoletti, tesorero de la Banda della Magliana, podría formar parte de una compleja red de relaciones difíciles de ignorar. "La villa se vendió a Nicoletti en marzo de 1983, pero sabemos que nunca vivió allí", dijo Orlandi, añadiendo un factor que, para él, no es insignificante: "No es difícil imaginar el papel de De Pedis influyendo en esa venta". De hecho, el propio De Pedis fue una figura central en el crimen romano de los años 80, y se convirtió en un punto clave, ambiguo y nunca del todo esclarecido, del caso Orlandi. En efecto, como líder de la Banda della Magliana, De Pedis supuestamente no se limitaba a la delincuencia común, sino que también mantenía conexiones con círculos financieros, políticos e incluso vaticanos. El hecho de que, tras su asesinato el 2 de febrero de 1990 en el centro de Roma, en la via del Pellegrino, el jefe fuera enterrado en la Basílica de Sant'Apollinare, un cementerio conocido por albergar a las figuras más ilustres de la Curia Romana, plantea aún más interrogantes.

Retomando la entrevista de Pietro Orlandi, el hermano de Emanuela amplió su análisis a otro punto igualmente interesante: De Pedis "participó como mercenario en el secuestro, probablemente no por dinero, sino por beneficios futuros". Orlandi habla explícitamente de una doble implicación: "Estoy seguro de que en aquel momento había una persona chantajeada y un chantajista. Y creo que, entre los chantajistas, había un grupo dentro del Vaticano y otro fuera". En este contexto, surgen nombres prominentes, como el del cardenal Ugo Poletti y Agostino Casaroli, figuras que supuestamente tenían conexiones directas o indirectas con círculos criminales romanos. "De Pedis -añadió Pietro Orlandi- también conocía al cardenal Casaroli".

Pero otro punto, quizás aún más llamativo, reside en el hecho de que, según Orlandi, "hay más personas que conocen la verdad". Entonces, la historia regresa al día de su desaparición: "Salió de casa y no la he vuelto a ver desde entonces". Y añade: "Estoy seguro, aunque no esperanzado, de que podemos llegar a la verdad, que existe en algún lugar y no puede permanecer oculta para siempre. Tarde o temprano, saldrá a la luz. Hay más personas que saben lo que pasó, y la situación puede resolverse en un instante. Solo se necesita un poco de valentía".


*Foto de Portada: © Imagoeconomica