“La radio inició su etapa actual en los principios de los 90. En diciembre de 1992 se hizo un plebiscito en defensa de las empresas públicas, contra su privatización. Con la conducción de José Germán Araújo la radió se centro en esa campaña. Los resultados fueron excelentes. Lamentablemente Araújo murió el 9 de marzo de 1993, pero había dejado su impronta en la 36. ‘Mañanas de radio’ fue el programa que se convirtió en el principal de la emisora”
Angeles Balparda, periodista de extensa trayectoria, evoca para Antimafia Dos Mil el ayer de un programa que en el universo de la radiocomunicación uruguaya tiene sello propio; tiene su identidad, especialmente comprometida con los acontecimientos sociales, las luchas sociales y el activismo; y está muy por fuera del establishment; por fuera del sistema, o más bien, por fuera de una estructura comunicacional funcional a un sistema informativo enconsertado, si se quiere complaciente con el poder económico y polítco.
“Mañanas de Radio”, en CX 36 Centenario, con estudios inevitablemente históricos en un añejo edificio de la esquina dse Ejido y la Avenida 18 de Julio de Montevideo, desde noviembre de 2025 pasó a estar de 7.30 a 9.45 horas de lunes a viernes y los sábados de 8 a 11 horas, incorporándose además “A decir verdad”, de lunes a viernes de 10 a 12:15 hrs. Propuestas alineadas fundamentalmente con la realidad social y política, no solo del Uruguay, sino además -y como corresponde, en materia de información sensible y presente con la historia de Latinoamérica- de la región y del mundo.
Y es precisamente la verdad, lo que más importa a todos quienes hacen parte día a día de ambas propuestas; propuestas que de la mano de Balparda involucran a un un recurso humano multigeneracional cuyo trabajo semanal no se agota con la difusión de una noticia, con su comentario, con su análisis, sino que más bien se identifica con los protagonistas de los hechos; con las profundidades de los episodios que hacen parte de la vida ciudadana, y no con las superficialidades o frivolidades del acontecer nacional y regional, y del contexto de la sociedad uruguaya.
“Mañanas de radio” y “A decir verdad” hacen parte de la historia misma de la emisora; esa historia que contabilizó personajes históricos del periodismo de vanguardia, de años atrás y de los tiempos modernos, obviamente, con la actualización que se corresponde al hoy, al presente.
No obstante, las instalaciones de la radio -que me consta conocí ya en los años setenta, cuando yo aún no me había sumergido de lleno en las mieles y en los recovecos del periodismo nacional, pero sí me encontraba en el universo del arte teatral- tienen en su haber un muy enriquecedor historial; una tonelada de historias, dentro de sus paredes, las que si pudieran hablar, vaya que nos asombraríamos todos, porque dentro de esas instalaciones han transcurrido personalidades y vivencias, de compromisos con la vida, y con las verdades sobre un país donde hubo una dictadura militar y donde se violentaron derechos humanos, y donde además, hasta el día de hoy el tema de los detenidos desaparecidos uruguayos sigue siendo una asignatura pendiente, en el medio de una vida nacional, sobrada en desasosiegos, y mentiras del sistema político, en contraposición de las denuncias que hace el periodismo libre, de los autoritarismos de la época, y de los fascismos instalados en el mundo, que vienen desatando impúnemente genocidios, como por ejemplo ahora mismo en Palestina, solo por nombrar uno de los ejemplos que hoy son verguenza de una civilización humana de la que estúpidamente hay miles y miles, que se sienten orgullosos y se regodean de ella; como si a la vuelta de la esquina no estuvieran cientos de personas en situación de calle o padeciendo injusticias sociales; como si el imperialismo del norte no estuviese devorándonos por enésima vez, saqueando recursos de la tierra, en connubio con el crimen organizado y con una ideología mafiosa, pavorosamente extendida e instalada en nuestra América Latina -en nuestro Uruguay- y allende el Atlántico.
“Lo más importante que ha pasado en los últimos años en ‘Mañanas de radio’ es la incorporación de jóvenes que permiten al programa renovarse, incorporando las novedades que hoy son posibles. Lo más destacado en ellos es que están dispuestos a dar continuidad al proceso con muchos cambios necesarios pero conservando el compromiso con la verdad. Lo que descubrimos cada día es que es muy necesario sostener el enfoque que damos a nuestro trabajo porque hoy el ‘mercado de las comunicaciones’ se está tragando la comunicación” prosiguió Balparda, y no por casualidad, a esas sus palabras sobrevinieron otras no menos precisas, no menos contundentes, especialmente a la hora de definir el adn de ‘Mañanas de radio’.
“Podríamos decir que nuestro ADN se compone de la fidelidad a la verdad, el tener agenda propia y dar la palabra a los verdaderos protagonistas, sin importar cuán conocidos sean”
“Apostamos a la libertad de prensa teniendo en cuenta cómo funciona la prensa en el país. Actualmente se ignoran realidades, se callan voces si estas no encajan en lo que le sirve a los que sostienen la gran prensa”
Sin hipocresías Angeles pone los puntos sobre las íes, cuando desgrana la esencia, el sentido y el significado de un programa de radio, que en cada una de sus emisiones siembra verdades y realidades, dando voz a los que no las tienen dentro de una sociedad cuyo derrotero, en no pocas oportunidades, tiene más de triturador que de constructor de esperanzas, más aún cuando se trata de humanidades desplazadas, excluídas, marginadas, discriminadas, o literalmente denostadas por los prejuicios y las arrogancias, propias de un sistema devorador de presentes y de futuros; diría Eduardo Galeano -hoy más añorado que nunca- devorador de “vidas y esperanzas”.
Angeles nos cuenta que quienes la acompañan diariamente comparten un mismo sentimiento; y los mismos ideales, y aún siendo polifacéticos en su microcosmos, entienden que la comunicación tiene un solo objetivo: comprometerse con la verdad, y no ser insensibles con las realidades sociales y las luchas sociales, que hoy abundan, desafortunadamente, pero porque hay una necesidad imperiosa de luchar, si acaso y con mucho afán, coherencia, e incorruptibilidad desde periodismo libre, y no condicionado por partidismos desviados o economías lacerantes.
Hernán Salina, Marcelo Peña, Blanca Rodríguez, Daniela Lópes, Emiliano Cardozo, Gonzalo Isasmendi, y Agustina Taroco , día a día, junto a Ángeles, y a los integrantes del departamento de Prensa: José Luis Vázquez, Macarena Pintos y Fabriccio Acosta, dan vida a las propuestas radiales para una audiencia que sabe perfectamente lo que se sugiere y lo que se enfatiza y dice en cada programa; porque desde los estudios de la 36 Centenario -estudios en los cuales se han ido viviendo las metamorfosis implacables de los días que corren- pero sin perder el rumbo, y atrapando las nuevas tecnologías. Y es Ángeles misma quien nos dá cuenta de ellas: “Se vienen incorporando actualizaciones desde hace un tiempo, pero en el 2025 fue que pegamos un salto, incluyendo streaming”
Y a la noticia de los cambios que se vienen registrando en el programa Angeles suma los recuerdos, la infaltable nostalgia, las anécdotas: “Son muchos episodios destacables en tantos años. Haber compartido estudio con Germán Araújo, la trasmisión de la presencia de Fidel Castro en Uruguay en 1995, recibir llamadas de oyentes desde su trabajo ya fuera ordeñando vacas o realizando tareas en la salud, y muchísimas más”
“La mitad de mi vida ha girado en torno a Mañanas y a la 36, desde 1992. Todos los días se aprende algo nuevo y se confirma la confianza en quienes viven de su trabajo, los jóvenes, los que siguen creando en la cultura aunque no sean los elegidos para ser famosos”
Ángeles no escatima apreciaciones; es convincente en sus dichos y en aludir a los jóvenes y a los mayores y más graves problemas de la sociedad uruguaya actual y del mundo: “La falta de información apegada a la verdad es un problema. La falta de referentes que ayuden a salir de este momento que estamos pasando como humanidad, y a los jóvenes que están con nosotros, como Emiliano, Daniela, Marcelo, Gabriel, Gonzalo, Dante, Sabrina, Agustina, Lidia, Lucía, Martina, Macarena, junto con Hernán Salina, José Luis Vázquez y Blanca Rodríguez podemos decirles que este camino del activismo comprometido vale la pena y que confiamos en el liderazgo que ellos tendrán en este futuro que ya empezó”
¿‘Mañanas de Radio” es un programa de compromiso militante, es una alternativa dentro del dial, es una propuesta de lucha ? Ángeles Balparda responde sin titubear: “Mañanas de radio y radio Centenario son propuestas desde la comunicación. La lucha debe seguir desde las organizaciones sociales y sindicales y desde los partidos políticos que se comprometan con los verdaderos cambios a favor del pueblo”
*Fotos: Antimafia Dos Mil