Muchas explosiones se sintieron en horas nocturnas, en la madrugada del sábado, en zonas claves de Caracas, capital de Venezuela; se vieron muchos aviones militares sobrevolando Caracas, a vuelo rasante; grupos de élite secuestraron a su Presidente legítimo Nicolás Maduro y más tarde lo llevaronn a suelo de Nueva York, junto a su esposa; el ataque bélico y la operación -cronometrada y planificada con eficacia propia del imperio, que ya tiene una añeja experiencia en esas acciones, a nivel internacional, particularmente- la perpetraron fuerzas militares especiales de Estados Unidos, siguiendo instrucciones de Donal Trump; actuaron así, y lo reafirmaron en el relato dado al mundo -en tono de justificativo, en tono de alardear, de pavonearse- porque entendieron que así tenía que ocurrir dado que Maduro es “un dictador y un narcoterrorista” agregando además, que momentáneamente Estados Unidos se abroga el derecho (impone el derecho más bien) de controlar -“gobernar”- Venezuela hasta que haya una transición, sin poner límite a la ocupación; anunciándose además, que ahora el pueblo venezolano es libre. Ergo que está “salvado”. Ha sido este, una vez más, el golpe bajo dado a la inteligencia humana mundial; un golpe bajo dado a la soberanía de un país de América Latina, porque por énésima vez se sienten los yankes dueños del mundo; ha sido dado un golpe bajo a ojos vista -televisado por los lisonjeros de turno- con la misma impunidad, descaro y cinismo que el sionismo comete genocidio en Palestina segundo a segundo, y ante la mirada de la comunidad internacional.
Hoy en Venezuela, se ha diseminado -con loas de muchos venezolanos, por si fuera poco- el más que amargo sabor del intervencionismo; tal como ocurre en todos los intervencionismos, que se comete en esos términos, ni más ni menos que enmascarando en realidad el saqueo de recursos; asegurándose el petroleo, por sobre todo; asegurandose el dinero que genera ese vil elemento, y todo lo que significa poseer el petroleo. Es decir, se comete el saqueo del que tanto ha hablado en el mundo un grande como Eduardo Galeano, que ha dicho -y escrito- una y mil veces, que “cada vez que Estados Unidos salva un pueblo lo deja como un manicomio o un cementerio” Y eso, como antes y como será mañana, ocurrió en Venezuela, una vez más; el inevitable movimiento pendular en la historia política de América Latina, tuvo su protagonista habitual, esta vez en tierras venezolanas, con el sello del imperio predador. Acto seguido, se produjo la moviulización internacional: los unos repudiando a raja tabla este atropello burdo, ya ampliamente conocido; y los otros, en tono de alegría por haber sido “salvados” del demonio Maduro. El movimiento pendular, de una encrucijada añeja en el continente, en pleno apogeo; ese movimiento pendular, que es más bien, la puja más cruenta de la sed de saqueo, de la sed de hacer el mal por el mal mismo, porque el saqueo es eso mismo: hacer el mal para tenerlo todo. Al final es toda una cuestión de dinero. El valor absoluto de nuestros días.
Conocida la noticia de este barbarismo, como un inevitable resorte, las movilizaciones de repudio, de protesta, y dse defensa del pueblo venezolano se hicieron sentir en los cuatro puntos cardinales.
En el Uruguay, en Montevideo, se convocaron concentraciones en la Plaza Libertad y además una marcha hasta las puertas de la embajada de los Estados Unidos, en la Rambla Sur. Hubo cánticos, carteles, banderas de Venezuela y un aire de repudio generalizado entre los presentes. Las consignas fueron claras y los mensajes no menos.
Apenas conocida la noticia de la agresión militar a Venezuela, y en particular al pueblo venezolano, que es el soberano, en Caracas mismo las arengas populares fueron fuertes. En una de ellas, que fue difundida en las redes sociales, que colapsaron con la temática que recorrió el mundo, una mujer, entrevistada por un periodista, respondió airada: “Todos juntos vamos a salir defender la patria, porque esta patria es nuestra, esta patria es de nuestras propias generaciones, esta patria es de nuestros hijos y merece que nosotros brindemos y ofrendamos la vida por ella , porque Venezuela es nuestra. Venezuela se respeta, esto es un llamado a los organismos internacionales. ¿Dónde están carajo? Dónde está, que la patria de Bolivar, la patria que toda la vida les abrió las puertas a ustedes para que hicieran hogar esta siendo en este momento mancillada. Levántate con dignidad, con la misma dignidad que se levantó Venezuela, levántate con la misma humildad, con la misma solidaridad que se levantó Venezuela para abrirte los brazos, y decirte aquí estamos, esta tierra es nuestra”
Estupor e indignación tras la agresión militar; tras el ultraje. Un ultraje cometido por los yankees en medio de un pandemoniun de pareceres diversos, en torno a la figura de Nicolas Maduro, eso también hay que asumirlo; pero eso no tiene nada que ver con la agresión a la soberanía de un país hermano, o lo que es decir la agresión a la soberanía de toda nuestra América Latina, que está siendo sangrada; como está siendo sangrada la soberanía palestina, y sangrada en clave de genocidio, que es peor. Y siempre detrás elllos, los villanos del mundo, los Estados Unidos, los sionismos unidos; esos villanos, más que maestros del saqueo generalizado; esos saqueadores de profesión, dado que tienen y hacen gala de las mieles del imperio.
Ese imperio burlón y asesino; devorador de esperanzas, que nos obligará al más rotundo desafío, como lo dijera también Eduardo Galeano; ese desafío que ojalá nos lleve a neutralizar o a escupir de nuestras entrañas los maraños de ideas y de estrategias, que siempre corroen, cuando no somos firmes en nuestra resistencia al imperio predador, ladino y criminal.
Por eso hoy, como pediodistas de Antimafia , resistimos este ataque a Venezuela, porque en definitiva se trata de un voraz ataque a la soberanía del pueblo latinoamericano.
Una denuncia con fundamento
A nuestra mesa de trabajo en la redacción nos llegó un flagrante comunicado de la República Bolivariana de Venezuela, en términos más que contundentes; lo transcribimos textualmente.
“La República Bolivariana de Venezuela rechaza, repudia y denuncia ante la comunidad internacional la gravísima agresión militar perpetrada por el Gobierno actual de los Estados Unidosde América contra territorio y población venezolanos en las localidades civiles y militares de la ciudad de Caracas, capital de la República, y los estados Miranda, Aragua y La Guaira. Este acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza. Tal agresión amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas.
El objetivo de este ataque no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación. No lo lograrán. Tras más de doscientos años de independencia, el pueblo y su Gobierno legítimo se mantienen firmes en defensa de la soberanía y del derecho inalienable de decidir su destino. El intento de imponer una guerra colonial para destruir la forma republicana de gobierno y forzar un "cambio de régimen", en alianza con la oligarquía fascista fracasará como todos los intentos anteriores.
Desde 1811, Venezuela ha enfrentado y vencido imperios. Cuando en 1902 potencias extranjeras bombardearon nuestras costas, el Presidente Cipriano Castro proclamó: "La planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la Patria." Hoy, con la moral de Bolívar, Miranda y nuestros libertadores, el pueblo venezolano se alza nuevamente para defender su independencia ante la agresión imperial.
Pueblo a la calle
El Gobierno Bolivariano llama a todas las fuerzas sociales y políticas del país a activar los planes de movilización y repudiar este ataque imperialista. El pueblo de Venezuela y su Fuerza Armada Nacional Bolivariana, en perfecta fusión popular-militar-policial, se encuentran desplegados para garantizar la soberanía y la paz. Simultáneamente, la Diplomacia Bolivariana de Paz elevará las correspondientes denuncias ante el Consejo de Seguridad de la ONU, el Secretario General de dicha organización, la CELAC y el MNOAL, exigiendo la condena y rendición de cuentas del Gobierno estadounidense.
El Presidente Nicolás Maduro ha dispuesto todos los planes de defensa nacional para ser implementados en el momento y circunstancias adecuadas, en estricto apego a lo previsto en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la Ley Orgánica sobre Estados de Excepción y la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación.
En este sentido, el Presidente Nicolás Maduro ha firmado y ordenando la implementación del Decreto que declara el estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional, para proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada. Todo el país debe activarse para derrotar esta agresión imperialista
Del mismo modo ha ordenado el inmediato despliegue del Comando para la Defensa Integral de la Nación y de los Órganos de Dirección para la Defensa Integral en todos los estados y municipios del país.
En estricto apego al artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, Venezuela se reserva el derecho a ejercer la legítima defensa para proteger a su pueblo, su territorio y su independencia. Convocamos a los pueblos y gobiernos de América Latina, el Caribe y el mundo a movilizarse en solidaridad activa frente a esta agresión imperial.
Como señaló el Comandante Supremo Hugo Chávez Frías “ante cualquier circunstancia de nuevas dificultades, del tamaño que fueren, la respuesta de todos y de todas los patriotas…es unidad, lucha, batalla y victoria”.
Caracas, 3 de enero de 2025”
*Foto de Portada y restantes: Antimafia Dos Mil