Martes 13 Enero 2026

Mientras hay comunicadores uruguayos que se regodean obscénamente -ante la atónita mirada de otros que se quedan a la mitad del camino en su empeño por retrucarlos- defendiendo airadamente la masacre del pueblo Palestino, abrazados a la idea -desafortunadamente ya generalizada en ciertos ámbitos- de que allí en la Franja de Gaza lo que hay es una guerra (un mero conflicto), y no un literal genocidio, en Montevideo -como en otras ciudades del Interior del Uruguay y del mundo- se llevó a cabo en la Plaza Libertad (o Plaza Cagancha) una vigilia en respetuoso homenaje a los más de 20.000 niños asesinados en Palestina; una vigilia que incluyó la lectura de nombres y apellidos de un porcentaje de esa aterradora cifra de víctimas; una vigilia, en solidaridad expresa con el pueblo Palestino, convocada por la Coordinación de Palestina, los colectivos Jacarandá y la Cultura de la Memoria, y Artistas por Palestina .

La Plaza Libertad, emblemática como escenario público para las reivindicaciones y las denuncias sociales y políticas en la capital uruguaya, fue el punto elegido para la realización de una de las tantas expresiones de repudio y de solidaridad con el pueblo Palestino, desde esta zona de nuestra América Latina .

Desafiando las indiferencias y los negacionismos de un hecho genocida que ha trascendido fronteras y se ha instalado en el mundo entero, un grupo de uruguayos y activistas se dieron cita a esa plaza, y allí, una vez más, en la soledad en la que se viven las luchas por la libertad, materializaron el sentido homenaje, a los miles de niños de diferentes edades, cuyas vidas fueron apagadas a bombas, metralla, hambre e instinto asesino de las fuerzas militares del gobierno de Israel.

Y fue tan sentido ese homenaje, que al escuchar las voces de quienes leyeron, segundo a segundo, los nombres y los apellidos de los niños y niñas masacrados en ese atroz territorio de la muerte en Gaza, no pocos allí -en esa plaza montevideana de la vigilia- tomaron conciencia de esa lectura, y a muchos se les hizo un nudo en la garganta al pronunciar los nombres de esas víctimas inocentes, viviendo por unos segundos las dificultades propias del significado de tanto dolor y sufrimiento en cada una de esas infancias.palestina2

Esos esos nombres y apellidos se pronunciaron con respeto, con rabia, con impotencia y más aún, con un fuerte sentimiento de lucha, reclamando justicia y cordura en filas de los gobernantes, especialmente de aquellos que no se han pronunciadon aún en la línea de la denuncia y del compromiso institucional con ella. Muchos representantes de colectivos y de esa lucha rercurrente y vigente pronunciaron esos nombrfes y apellidos, como un acto más de lucha; entre esos militantes se hallaba una vocera de Voces Insurgentes, el periodista Damian Recoba otros más, todos unidos en un solo objetivo, la lucha y la solidaridad por el pueblo palestino, como cometido principal.

Fue una vigilia de pura expresión de alarma ante esa cifra de infancias asesinadas; una cifra que lleva incluso a definirlo, literalmente, como un infanticidio masivo, dentro de la políticas criminales del gobierno israelí, que no son ni más ni menos que la inconfundible materialización de una limpieza étnica, por más que en Montevideo, como en otros paises, haya colegass y comunicadores, y ciudadanos que insistan todavía con fortalecer la insanía de un relato que define ese genocido, como una guerra y como un acto de defensa del gobierno de Israel, tras los “hechos de terrorismo de Hamas” del 7 de octubre de 2023; un hecho sobrado en turbiedades, que ya hoy están tomando estado público y que van visibilizando una más que intricada manipulación para justificar el genocidio en curso, buscándose que se ignore que todas estas violencias son de vieja data, para imponer perversamente y erróneamente, que todo hubo comenzado en el mes de octubre de hace dos años. Una burda mentira por cierto.

Un relato que gradualmente va tocando fondo, al menos entre el activismo coherente; ese activismo de aquí y de allá, que en ocasiones, resiste estóicamente los embates de las ideologías nazi fascistas y sionistas que pretenden imponer su ideología genocida, como si tal cosa, atentando descarnadamente contra la inteligencia humana. Para de esa forma, hacerse funcionales a un antisemitismo verdadero, que es el que se ejerce desde el gobierno de Israel. Porque el antisemitismo al que ellos aluden, como bandera mundial, para retrucar a todo aquel ser humano que los señale con el dedo acusador como genocidas, no es tal, porque el pueblo palestino es semita, y en consecuencia quienes nos solidarizamos con él, no podemos nunca ser antisemitas, sino más bien antisionistas, pero nunca antisemitas.

Pero ellos, los esbirros del nazifascismo de Israel y de Trump, de los Estados Unidos, barajan ese eslogan con ligereza obscena y voraz, bombardeando no solo a niños y personas, o matándolos con hambrunas tenebrosas, sino que además bombardean la libertad de los pueblos, con el sello de una colonización brutal, dentro de un contexto de impunidad pavorosa y repuslva, con el apoyo y la adhesión, de muchos gobiernos de la comunidad internacional.

Los organizadores de la vigilia explicaron públicamente que el informe alusivo a la intencionalidad criminal de las 20 mil víctimas infantiles se encuentra respaldado por documentos públicados oportúnamente por organismos internacionales, revistas científicas de una imparcialidad expresa, como Médicos sin Fronteras, Amnistía International, entre otras, que validaron esa friolera cira de niños asesinados.

Una de las voceras del conjunto de colectivos que convocaron a la vigilia, que dió comienzo a la hora 13 del viernes 28 de noviembre y que culminó a la hora 01 de la madrugada del sábado 29, explicó públicamente, a la periodista de La Izquierda Diario el sentido de la movilización.

Categóricamente, Alejandra Bintencur de la Coordinación por Palestina en Uruguay puntualizó: “La idea es traer de nuevo por este rato a aquellos niños y niñas que fueron asesinados en Gaza; la particularidad es que estamos leyendo, durante doce horas de corrido, hasta la una de la mañana; tratamos de que termine con el inicio del día internacional de solidaridad con Palestina. Vamos a leer máximo 5.500 nombres; no es ni la cuarta parte de los niños que fueron asesinados. Uno puede proyectar cuántos días, día y noche hay que estar leyendo, para pensar en los niños y niñas quen fueron asesinados; niños asesinados de los que tienen nombre, no son los que están abajo de los escombros, los que fueron secuestrados, los que fueron volatizados por las bombas, los que murieron de hambre; son los que tienen nombre y entraron a un hospital y pudieron identificar, solamente”

“La lucha por el pueblo Palestino continúa. Hay un acuerdo de paz, pero entre comillas; paz entre comillas. No hay ni acuerdo, ni paz. Lo que hay es una imposición, básicamente. La resistencia palestino abrazó ese acuerdo porque es aquello de las opciones que tenés, cuando el pueblo está muriendose de hambre. ¿De ahí de que esto sea realmente una proyección de paz? Esto es una proyección de más colonización, sobre todo a partir de lo que resolvió el Consejo de Seguridad de la ONU, la semana pasada, de oficializar la colonización; se oficializa las tropas extranjeras violando todo criterio del derecho internacional, en cuanto a la autodeterminación de los pueblos. La proyección que se podría hacer de paz podría ser cuando no haya ocupación, cuando no haya aportheid, cuando el pueblo palestino coma, cuando tenga su soberanía y decida qué hacer”

Cabe consignar que esta vigilia se realizó en varias ciudades del Interior del país; en horas cercanas a la que tuvo lugar en Montevideo.

*Foto de Portada: Extraída de La Izquierda Diario

*Foto 2: Antimafia Dos Mil