Giorgia Meloni afirma: "Por ahora, no reconoceremos al Estado palestino". Y considera "contraproducente" la decisión de Macron de ir rápidamente en la dirección opuesta.
Se podría decir con ingenio, aunque el tema no provoque una sonrisa, que Palestina, parafraseando una antigua y trascendental canción de Gigliola Cinquetti, aún no tiene la edad necesaria.
Meloni no quiere que Palestina, aún en sus inicios, tenga experiencias que puedan afectarla negativamente el resto de sus días. Quizás, cuando cumpla dieciocho años, sea posible hablar de ello.
Podríamos decir que Meloni es una excelente "estadista desvalida", aunque solo sea porque comprende aspectos de la política internacional que escapan incluso a las mentes más refinadas.
Quizás tampoco se da cuenta de que ahora mismo, en Israel, 600 (que no son pocos) exjefes del Mossad y el Shin Bet le escriben a Trump: "¡Detenga a Netanyahu!".
Quizás no se da cuenta de que David Grossman, el escritor israelí que más ha contribuido a dar a conocer al mundo el martirio de su país y su pueblo, se ve ahora obligado a estigmatizar como "genocidio" lo que el ejército de su propio país está cometiendo en Cisjordania, la Franja de Gaza y todo Oriente Medio.
Quizás no se da cuenta de que Sari Nusseibeh, otrora asesor de confianza de Arafat, declara: "La prioridad es detener la guerra ya. Volvamos a convivir".
Todos tienen prisa.
Un nuevo viento sopla en los gobiernos del mundo, incluso en los más reacios a admitir lo que las imágenes dicen, revelan, denuncian y gritan a a más no poder.
No se puede hacer nada.
Meloni se mantiene serena al respecto.
Ahora que se ha alcanzado la monstruosa cifra de sesenta mil víctimas, más de veinte mil de ellas niños, Meloni sigue allí, titubeando, despertando sospechas de que comprende con precisión el umbral que debe alcanzarse antes de poner fin a esta inmundicia en vivo. Estas cifras deberían mantenerse en secreto para el común de los mortales.
Sí.
Volveremos a hablar de ello cuando Palestina recupere la facultad de entender y querer. En su decimoctavo aniversario. Si es que para entonces aún quedan palestinos con vida.
*Foto de Portada: © Paolo Bassani