En América Latina Antimafia Dos Mil y Our Voice
El Covid 19 no fue impedimento para un maduro trabajo de activa militancia
Por Jean Georges Almendras-29 de diciembre de 2020

Cerrando este 2020, me huelga decir y destacar, que si bien los 365 días pasados han sido literalmente un reinado exclusivo del Covid 19 (con todo lo que ello implica) las luchas sociales, antisistémicas y antimafiosas, por decirlo de alguna manera, no se han resentido, ni en nuestra redacción, ni en el seno ni en los dinámicos espacios logrados por el movimiento cultural internacional Our Voice, en el Uruguay y en el resto de América Latina. A borbotones, en medio de la pandemia, desarrollamos unidos (como debe ser) una muy incisiva labor de denuncia (nunciare, en latín, sinónimo de hacer saber al mundo y a las instituciones) de los hechos de naturaleza humana que hacen parte de lo que en definitiva, en nuestro planeta, son los acontecimientos que se relacionan estrechamente, de múltiples formas, con el poder y con sus excesos, de la mano de las represiones, los autoritarismos, la violación de los derechos humanos, las persecuciones a los pueblos originarios, las crisis políticas, las luchas sociales (cada vez más criminalizadas), las luchas ambientales, y un perverso avance de las políticas neoliberales que se insertan (se fusionan) con las más excelsas y dañinas mafias dedicadas (entre otras actividades ilícitas, en connivencia con politicos, gobernantes y funcionarios corruptos de las instituciones estatales) a un narcotráfico mundial, liderado, por ejemplo, por la ‘Ndrangheta, hoy una de las mafias más poderosas de Italia, con sus tentáculos extendidos en el mundo, sin estar excluída América Latina, y en especial países como Uruguay, Argentina y Brasil, desafortunadamente.

La necesidad de trabajar en todos estos terrenos ha llevado a los jóvenes de Our Voice a estrechar lazos con los integrantes de la redacción de Antimafia Sudamérica construyendo así un muy fuerte frente de resistencia a todos los males que hoy aquejan a la humanidad.

Y si mucho antes de aterrizar sobre el planeta el Covid 19, las representaciones teatrales y musicales, y la participación en movilizaciones propias o de otros grupos en lucha, fueron moneda corriente entre nosotros y los jóvenes de Our Voice, a la hora de la pandemia y a la hora de que las autoridades impartieran la obligación de ser literalmente restringidos en nuestro plan de acción presencial (por las medidas sanitarias implantadas por los gobiernos de Argentina, Uruguay, Chile y Paraguay) igualmente no hubo lugar para el respiro, porque se apeló a los recursos propios de las tecnologías modernas para decir presente; y para marcar que nuestras ideas y nuestras voces, no se desvanecieron, no claudicaron ni se apagaron.

Definitivamente entonces, en el 2020 que pasó, la idea de quedarnos a la deriva por el Covid 19 no fue tomando cuerpo entre nosotros. En contrario, esa aparente calma o retirada del campo de batalla fue mutando y se fue convirtiendo en un muy fuerte aliciente para multiplicar las actividades y para redoblar todos y cada uno de los esfuerzos para ir materializando acciones de denuncia y de resistencia presenciales, no solo entre nosotros sino junto a otros colectivos con ansias de lucha. Y fue así que una vez que la presencialidad no fue viable, se optó por otras alternativas, y se hicieron video clips, foros internacionales online, una intensa presencia en las redes sociales en sus diferentes modalidades, y una muy marcada presencia de jóvenes de Our Voice (de Argentina y de Paraguay) en el ámbito de la redacción periodística (de la que también es pieza fundamental Leandro Gómez como reportero gráfico) elaborando artículos junto a los redactores que me secundan en la tarea cotidiana, sumándose a la nómina la joven de Our Voice y periodista uruguaya Victoria Camboni, como flamante Secretaria de Redacción de Antimafia Dos Mil y como administradora del sitio, destacándose igualmente en ese específico terreno de la web master, pero desde Argentina, Mariana Trejo. Y en ese marco, inevitablemente (y felizmente) sobrevino, como un muy necesario impulso, el lanzamiento de un nuevo diseño de la página, a instancias de redactores de la nueva generación, como es el caso de Erika Pais,  cuyo asesoramiento en materia de redes sociales fue ganando terreno para dar al sitio una impronta acorde a los tiempos que corren, vertiginosamente. En cuanto a todo este intensísimo quehacer de redacción también me resulta muy grato subrayar y mencionar, que fueron muchas y muy talentosas las incorporaciones de redactores de Our Voice (como Alejandro Díaz, Lucas Gabriel Martins, Malena Sánchez, entre otros) coordinados puntillosamente desde Rosario, Argentina, por Andres Volpe, con quien mantenemos un fluído contacto, destinado fundamentalmente al enriquecimiento de los escritos que diariamente aterrizan en mi mesa de trabajo (la mayoría de los cuales, debo confesar, resultan de una claridad editorial e informativa, y muy comprometidos con nuestras ideas, portadores en ocasiones de una incisiva visión crítica de la sociedad que nos rodea). Mesa de trabajo a la que también llegan los jugosos y testimoniales escritos de Claudio Rojas y María Cecilia Bartholin desde Chile, aportando las diferentes y crudas facetas del Chile de hoy, azotado implacablemente por el autoritarismo de la administración fascista de Sebastián Piñera; y los artículos del veterano redactor de Antimafia, el abogado Jorge Figueredo, que como siempre pone énfasis en la realidad de su tierra natal, sumergida en los infiernos del narco Estado. Pero hay más para valorar del año que pasó; como por ejemplo el fortalecimiento del vínculo con Matías Guffanti, el coordinador de Our Voice en América Latina; las intervenciones desde nuestra redacción en Montevideo, viernes a viernes, en el programa de radio “Tierra Viva” conducido por Daniel Rodrigo y la abogada Inés Lépori (la que además, y desde hace años) tiene sobre sus espaldas la responsabilidad de traducir los artículos de los redactores de ANTIMAFIDuemila, que conforman (desde los inicios de nuestra presencia como sitio web) otro muy valiosísimo aporte a Antimafia Dos Mil, no sólo por su contenido sino por la solvencia de sus trabajos de investigación y sus editoriales, de periodistas italianos como Saverio Lodato, Aaron Petinari y nuestro director y fundador de Antimafia Dos Mil, Giorgio Bongiovanni, que comparte lauros con otros muy talentosos periodistas jóvenes del Movimiento Our Voice, que trabajan codo con codo junto a él y junto a la líder de Our Voice, Sonia Tabita Bongiovanni, a la que secunda un muy talentoso equipo de colaboradores y de calificados técnicos en trabajos audiovisuales, liderados por Stefano Centofante, siendo su par en Sudamérica, Nicolás Pereiro, cuya respectiva labor ha sido vital para exitosas realizaciones de denuncia en ambas márgenes del Atlántico, estando entre ellas “El Bunker” (en la que el actor y director teatral uruguayo de Our Voice, Diego Grachot logró ser un protagónico de altísimo nivel) y el reciente (y exitoso, indiscutiblemente) “achair4Assange”, del que participaron jóvenes italianos que atesoraron con indescriptible atención, durante el rodaje, las indicaciones de Centofante (como jefe realizador) y de Sonia Bongiovanni (como líder del Movimiento), cuyas firmes palabras constituyeron un muy valioso pilar emocional e ideológico para que la realización tuviese el éxito alcanzado.

No puedo dejar en el tintero, en este repaso floreciente del trabajo de Antimafia Dos Mil en el año que pasó, nuestra participación semanal (que agradecemos por cierto) en el programa de radio de Puente Alto (en Chile) “La Verdad, una alternativa”, de nuestros redactores Claudio Rojas y Maria Cecilia Bartholín; tampoco puedo olvidarme de reconocer y valorar, como trabajo periodístico de campo, las coberturas que hace  José Guzmán, nuestro compañero residente de la zona de El Bolsón, en la Patagonia argentina, encarando in situ (y con los riesgos que ello significa, a la hora de registrarse represiones y tensiones con las fuerzas de seguridad) las luchas de las comunidades mapuche en Bariloche, Cushamen y en regiones circundantes; tampoco puedo dejar en el tintero el aporte del redactor argentino Agustín Saiz, encarando semanalmente escritos sobre los juicios a genocidas de la dictadura argentina, escritos que visibilizan (sin remilgos ni acartonamientos complacientes) la alevosía del terrorismo de Estado de aquellos días (terrorismo de Estado que hoy bajo formas no menos disimuladas perdura en tierras argentinas y en otras regiones de América Latina). Otros logros que sobresalieron en el 2020 que transcurrió, fueron las intervenciones en los foros online organizados por Our Voice, por la causa Pablo Medina (nuestro redactor asesinado en el Paraguay, en el 2014, por el narco Estado) y por la causa Palestina, del que fueron sus principales artífices Jamil y Karim El Sadi, periodistas de ANTIMAFIADuemila e integrantes de Our Voice.

Vivimos un hoy de compromisos permanentes. Un movimiento de jóvenes ha puesto sobre sus hombros la misión ética de crear conciencia para denunciar y nosotros como periodistas nos alineamos en igual sentido. Convicciones de por medio, nuestro día a día transcurre así, sobre esos andariveles.

Como sólidos cimentos de la denuncia. Cimientos que anhelamos se mantengan incólumes en los próximos 365 días.

Y gracias a ustedes lectores por estar con nosotros, día a día.

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*Foto de portada: Our Voice

*Fotos de galería: Our Voice / Leandro Gómez y Alina Leal

STAFF DE ANTIMAFIA DOS MIL

Director fundador: Giorgio Bongiovanni

Director Redacción Sudamérica: Jean Georges Almendras

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