Por Agustín Saiz, desde Argentina-17 de abril de 2021

La energía nuclear es la única tecnología que ha puesto al planeta al borde de un posible quiebre civilizatorio. Nunca antes había ocurrido esto. El planeta ha recibido innumerables golpes, pero ninguno como el condicionamiento de las estructuras nucleares montadas en todo el planeta en sus dos facetas.

Primero el misilístico, con el despliegue de las cabezas nucleares y la amenaza constante que cuelga sobre nosotros, cualquiera sea la localización del conflicto. Un ataque a una ciudad implica hoy en día la utilización de varias ojivas con un poder de destrucción cada una de hasta 50 o 100 veces las usadas en Hiroshima y Nagasaki, por lo que sería prácticamente inevitable un invierno nuclear. Y segundo, con la red de reactores nucleares para uso civil, desplegada por el pentágono después de la segunda guerra como estrategia de control del material fisionable, la cual nos obliga a enfrentar las consecuencias del cambio climático, con más de 400 reactores emplazados en zonas de mares y ríos inundables.

Respecto a esto último, cabe recordar que un reactor abandonado, cualquiera sea el motivo, es un accidente. La falta de infraestructura, por ejemplo, para sostener el mantenimiento o el suministro eléctrico de una central, en medio de la vorágine producida por el trastorno de una crisis multisistémica, nos expone a un escenario con varios Fukushimas en simultáneo. El planeta no lo toleraría.

Mientras escribo estas líneas, contemporáneamente a nosotros, se está distendiendo (por ahora) un nuevo conflicto en Crimea. Rusia había alistado 28 grupos tácticos alrededor de la región (lo que equivalen prácticamente a 25.000 hombres en la frontera (*1), respondiendo así a la escala verbal de Biden en la que llamo criminal a Putin. No es la primera ola de tensión que asciende y rompe antes de llegar a la costa, pero tampoco es una más. En este presente de imposturas planificadas donde cada gesto es estudiado y cada palabra seleccionada al milímetro por el couching del marketing político, ningún discurso se da por casualidad. Y menos uno de confrontación bélica, salvo que exista como en este caso, una estrategia militar especifica ya desarrollada. La dureza “exagerada” con el despliegue de tropas por parte de Rusia, también es la manera estudiada dada como respuesta, para dejar en claro, que no van a ceder en nada y queriendo mostrar que justamente saben lo que se viene y de lo que están dispuestos.

Y todo esto pasa delante nuestro absurdamente desapercibido para el resto de los mortales.

El expresidente Obama, durante su mandato, había denunciado de manera pública y muy posiblemente falsa a Rusia, acusándolo de romper con el desarrollo de nuevas tecnologías las condiciones que mantenían vigente el tratado de misiles de media y larga distancia. Trump a continuación, directamente se salió unilateralmente del tratado sin dan margen a la discusión. Biden, actualmente está en plan de implementar estaciones de misiles (que el tratado anterior hubiese impedido) para apuntar desde Europa y el Pacifico, al territorio ruso y chino. La trazabilidad de la política militar se deja entrever fácilmente por encima de las administraciones norteamericanas, cualquiera sea su color y su discurso.

“Escudos de defensa” es un eufemismo que muchas veces escuchamos en los medios y que utiliza los EEUU para apuntar sobre la cabeza de sus enemigos simulando ser el agredido. Con la tecnología desarrollada, un misil con cabeza nuclear, puede viajar hasta cinco veces a la velocidad del sonido (incluso hay pruebas con velocidades de hasta 10 veces superior) por lo que una vez lanzado, evitar el impacto se vuelve una lotería. Por más tecnología desarrollada, cuando ingresa un arma nuclear de este tipo al espacio aéreo enemigo, a esa velocidad y con la capacidad de maniobra que desarrolla, toda pasa a ser es una cuestión estadística. De este modo, la contraofensiva del país atacado debe resolverse en una cuestión de minutos, pero un error en el diagnóstico, puede provocar el efecto inverso y comenzar una guerra en donde antes no la había.

El panel de científicos antinucleares lo sabe. El análisis de todas estas variables la vuelcan en el “doosmday clock” o reloj del juicio final (*2) desde el inicio de la era atòmica. Su último informe publicado en el 2021, indica que estamos tan solo a 100 segundos de la medianoche nuclear. Nunca antes la humanidad estuvo tan cerca. Ni siquiera durante todo el periodo de guerra fría.

El desarme nuclear es el problema más inmediato y urgente. No precisamente desde ahora, sino que desde el inicio de la atómica hace 75 años. Pero es tan grande que a esta altura ya pasa como inexistente para la opinión pública, quedándose fuera del debate y de la posibilidad de decidir. Aun cuando nunca los presupuestos de las principales potencias han dejado de crecer y el gasto militar ocupa el primer puesto. Por ello es que los arsenales se redujeron en cantidad (desde un máximo aprox. de 60.000 a 15.000 cabezas nucleares actuales) pero su capacidad de destrucción se multiplico decenas de veces.

Las planificaciones de guerra atómica son las que enmarcan los escenarios de negociación y tensión política que después se desarrollan. Durante la presidencia de Carter, el objetivo de esa administración era asegurar en caso de guerra la supervivencia del 80% de la población norteamericana. En el último informe entregado a la Casablanca por el pentágono, las bajas dentro del territorio norteamericano son incontables (*3). Porque un ataque aislado es el escenario menos probable, y durante una confrontación los países tienen desarrollado mucho menos la capacidad de contención del daño, que la capacidad de respuesta. Así lo demuestra el escenario elegido por la universidad de Princeton (*4) para ser simulado: son 85,4 millones de muertes en los primeros 45 minutos del conflicto y luego comienza la supervivencia de un mundo que tendrá que caminar a oscuras literalmente.

Hace 75 años atrás EEUU bombardeaba nuclearmente Hiroshima y Nagasaki. Cuando la guerra del Pacífico ingresó al territorio japonés los norteamericanos comenzaron con una de las peores matanzas jamás ocurridas en la historia, bombardeando incesantemente un centenar de ciudades. En ese marco de ataques constantes sobre objetivos civiles y cuando la rendición era un hecho consumado, las bombas nucleares fueron arrojadas. Así fue como la humanidad vivió su noche más oscura, el “crimen de crímenes”, la máxima violencia jamás concebida contra el indefenso. Un escenario que ahora depende de nosotros que no se repita.

Desde entonces la misma mentalidad criminal dispuesta a cualquier cosa nos gobierna. Nunca existió una colación de países que se organicen para salir a condenar y exigirle a los EEUU y al resto de las potencias nuclearizadas, el desmantelamiento de su arsenal y de todas sus instalaciones. Solo hubo subordinación y obsecuencia dentro de reordenamiento del mapa del planeta propuesto por la tensión nuclear.

La humanidad ha cometido un error muy grave, sobre todo luego de la guerra fría donde los movimientos por la paz fueron protagonistas de grandes épicas. En los últimos años, EEUU ha cambiado nuevamente su estrategia y pasado, del uso del terror para justificar el expansionismo militar, a ver el crecimiento ruso y chino como su principal amenaza. En ese periodo la ciudadanía planetaria ha delegado la responsabilidad de la supervivencia a las autoridades de terceros países, mirando la carrera armamentística como algo ajeno.

Los ciudadanos del planeta debemos tomar conciencia, pisar el suelo y si es necesario “parar el mundo” hasta que no exista una sola ojiva nuclear más. Dejar de ir detrás de agendas de terceros para elegir nuestras propias utopías y ponerlas en marcha.

Es la única alternativa que tenemos, si queremos tener chances de llegar antes que la próxima bomba se detone.

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Referencias:

*1 https://www.infobae.com/america/mundo/2021/04/13/joe-biden-hablo-con-vladimir-putin-y-le-pidio-desescalar-la-tension-militar-en-la-frontera-con-ucrania/

*2 https://thebulletin.org/doomsday-clock/current-time/

*3 https://www.youtube.com/watch?v=5THe5dDXHGk&t=901s

*4 https://www.youtube.com/watch?v=2jy3JU-ORpo&t=77s

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*Foto de portada: www.voanwes.com

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