Pudo haber sido más cómodo, para mí, reducir -orientar- la entrevista a la colega argentina (y además polítóloga) Luciana Bertoia, de Página 12, incursionando exclusivamente en recabar su opinión sobre su trabajo, siendo que es una profesional que desde hace algunos años, es referente, y tiene entre manos temas relacionados estrechamente con Derechos Humanos, y si se quiere, especializada en todo lo atinente a las atrocidades cometidas en dictadura a miles de personas, en diferentes centros clandestinos de detención, y a sus historias; y a todo lo que concierne a los juicios a represores, recuperación de nietos, o relatos de Madres o de Abuelas de Plaza de Mayo, etc, pero más bien preferí -nobleza obliga- encararla enfocándome a conocer la profundidad de su sensibilidad humana, y de su profunda visión sobre esos temas; arrancando de su microcosmos, por decirlo de alguna manera, de su precioso sentir -como ciudadana que hace parte del universo periodístico- sobre los más recónditos aspectos de las múltiples realidades que rodean a los casos de violaciones de los derechos, en los días del terrorismo de Estado, en la Argentina, dentro de un contexto signado por el Plan Cóndor.
Y ese trabajo diario, el de Luciana Bertoia, cargado de una muy fuerte pasión, no solo lo fuí descubriendo en el minuto a minuto del encuentro con ella, sino que además, me atrevo a decirlo, me ratificó, legítimamente, que Bertoia no me defraudó en absoluto, como la principal protagonista de una entrevista periodística enriquecedora, a la mañana siguiente al 24M, oportunidad en la que ella nos abrió las puertas de su microcosmos profesional y humano, no solo para visibilizar (o compartir con nuestros lectores, según como se quiera interpretar) la coherencia de su trabajo, sino además, para darse a conocer, con su armónico timbre de voz y desde lo más profundo de su alma, regalándonos empatía -ya que era nuestro primer encuentro- con un muy intenso y bien definido dejo de franqueza, en sus apreciaciones, que sentimos sinceras y muy auténticas; una autenticidad tal, que me resulta imposible no definirla a Luciana, ahora, reconstruyendo sus palabras, como una muy valiosa profesional en la materia y además, como una muy genuina militante, que sabe muy bien hacia dónde se dirige.
Y algo importante; a años luz de hacer ella un trabajo improvisado, porque es todo lo contrario, y justo es destacarlo, Luciana Bertoia, en cada uno de sus artículos o de sus entrevistas, en radio o en televisión, deja un legado suyo inconfundible; pero más aún, transforma su trabajo en un vivo alegato (de un muy alto nivel de conciencia) expresamente dirigido a preservar la memoria, y a materializar con hechos, y con una muy buena pluna, y dialéctica en ocasiones, que encarar esa temática, es algo mucho más profundo que una circunstancial actividad de cronicar, relatar o aludir a historias del pasado reciente.
Luciana Bertoia no dejó respuestas en el aire, sino que más bien, todas y cada una de ellas, fueron sólidas demostraciones de su talento, de su amor a la vida y a la justicia, pero -repito- sin apartarse de su trinchera periodística, y como lo dijera ella misma, sintiéndose acompañada por muchos colegas, y no en soledad; lo que me reconfortó, porque debo admitirlo, -y seguramente ella coincidirá conmigo- lamentablemente no todos los colegas de la Argentina y de América Latina, tienen esa su impronta, ese su sello y ese su nivel de honestidad, y de conciencia, a la hora de apostar, sin mordazas ni hipocresías, por la comprometida responsablidad de hablar y de escribir con la verdad, sobre los hechos detestables, horrendos, y estremecedores de los días del terror en la Argentina; esos hechos que a todos nos hace gritar, no importa dónde, ni cuándo, ni bajo qué forma, ese histórico y muy vigoroso “Nunca Más”, trazado a cal y canto, por el Fiscal Julio Strassera, en uno de los tramos más singulares del Juicio a las Juntas, en 1985.
-Queremos conocer a la politóloga, a la periodista, a la escritora; en definitiva, a Luciana Bertoia, la que se sambulle en un tema, que hoy realmente, entiendo como preocupante: los derechos humanos, respecto al pasado, respecto a la dictadura en tu país, cincuenta años después.
“Bueno, creo que somos una combinación de todos nuestros saberes, pero sí, mi práctica es periodística. En todo este bagaje me permite entender un poco cuales han sido las consecuencias que tuvo el plan Cóndor, pero sobre todo tratar de apuntar a conocerlo porque si bien hay archivos , hay testimonios, no terminamos de entender, cómo funcionó, cuáles fueron las lógicas. Ayer por ejemplo veía a Macarena Gelman, en Plaza de Mayo, y no entendemos por qué Macarena, o mejor dicho su mamá, María Claudia García, terminó en Uruguay. Lo único que podemos decir es porque ellos podían hacerlo, pero quizás debemos terminar cuando digo ellos, hablo de los perpetradores, quizás deberíamos profundizar la historización de este proceso y para tratar de entenderlo mejor”
-¿De dónde nace en Luciana la inquietud de trabajar profundizar periodísticamente, también como escritora, el tema de los derechos humanos? ¿És por un experiencia personal, por un a experiencia indirecta? ¿Cuál es el elemento clave, el artilugio interior que la llevó a este camino?
“Vengo de una familia en la cual el tema interesaba , no tengo victimas directas en mi familia, pero me parece que tiene que ver con un contexto. Yo comencé mis estudios en la Universidad y el periodismo en el año 2003, que era justamente cuando se estaban anulando las leyes que impedían el juzgamiento de los crímenes de la dictadura. Había un impulso a las causas en trámite; entonces, ese contexto a mí, de alguna manera me enamoró, para profundizar y estudiar”
-¿Cómo vés este proceso de reivindicar la represión, el golpismo, por parte de algunos sectores y en otros, de preservar la memoria? Estamos estancados en el tema de la memoria? ¿Cuál es tu percepción sobre un tema que evidentemente, desde el otro lado de la vereda, el negacionismo la reivindicación golpista esta también haciendo lo suyo?
“Creo que la memoria nunca se estanca; la memoria siempre nos interpela desde el presente. Entonces, desde este presente, volvemos a mirar hechos del pasado, los recuperamos, los traemos, los analizamos. Me parece que la memoria no esta estancada, porque se hace en las calles, porque tiene una impronta de base social, contrahegemoníca, y lo vimos ayer, en Plaza de Mayo; entonces, hay distintas memorias; creo que hay una memoria predominante, sobre lo que significo el terrorismo de Estado en Argentina, que es de repudio, como vimos justamente con las movilizaciones; después, hay una memoria que se pretende, que és una memoria oficial, que pretende convertirse en una memoria oficial por parte del gobierno de Javier Milei, que lo que tiende es a justificar lo sucedido, a darle la razón a quienes perpetraron crímenes de lesa humanidad, y lo hace a través de distintos artilugios, como decir que había una violencia inmediata previa imposible de manejar, o por ejemplo, con el video que difundió ayer desde la Casa Rosada, en el cual se usa el relato de una victima para decir que no hubo un plan sistemático de apropiación de niños. Bueno, hay una disputa por cómo contar el pasado por parte del gobierno y en esa disputa el gobierno de Milei esta en minoría”
-¿Cómo defines el terrorismo de Estado?
“Bueno, hay distintas formas de referirse a lo sucedido en la última dictadura; hay quienes hablan de terrorismo de Estado, hay quienes hablan de genocidio, hay quienes hablan de crímenes de lesa humanidad. La categoría de terrorismo de Estado fue una forma de mostrar que el Estado era en realidad el que se salía de los causes normales, y a través del terror generar cambios en la sociedad; o sea, la implementación de un terror con profundo impacto social, y esto a través de crímenes masivos; las desapariciones de los cuerpos fueron en realidad un medio para moldear una sociedad distinta”
-Luciana, voy a entrar en la profundidad de tu persona tomando en cuenta tu sensibilidad. ¿Cómo vives este recorrido de trabajar, profundizar, entrevistar a familiares de desaparecidos, a Madres y Abuela, a Familiares de Plaza de Mayo?¿Qué es lo que te ha impactado como mujer, y como periodista especializada en el tema?
“Hay muchísimas cosas que me impactaron. Tuve la suerte, y para mí hay algo que es muy importante, que es tener la suerte de conocer muchas personas, y muchas historias, y eso es algo que posibilita el periodismo. Ahora veo por ejemplo, que después de la película Argentina 1985 se reivindica muchísimo a Adriana Calvo; yo la verdad tuve la suerte de conocerla , de que me retara, de que me llamara el día que me recibí; entonces, todas esas experiencias son invaluables; también de verla reaccionar frente los Tribunales, de verla trabajar; a Graciela Lois, que es la presidenta de Familiares, con la que comparto mucho tiempo; Graciela Leo, una referente también en la búsqueda de justicia; entonces, todos para mí fueron una fuente de inspiración enorme y siguen siendo esa fuente de inspiración; y si me preguntas algunos momentos, siempre recuerdo un juicio que me conmovió mucho, que era el primero que se hacía por crímenes en Atlético Banco Olimpo estaba declarando un sobreviviente, Rufino Almeida, y el dice algo así como ‘nos hicieron pelota, nos trituraron y hasta nos sacaron los hijos’ y a mi eso me genero un ataque de llanto, y estaba al lado mío otra sobreviviente, Nilda Eloy, y era ella la que me calmaba mí. Pero también me emociona muchísimo cuando las víctimas hablan de lo que fue el proceso de justicia no solo pensar en el terror, sino pensar en todo lo que vino después, como eso que paso en la dictadura, que alteró todas sus trayectorias de vida, y cómo la búsqueda de justicia también sanó; el otro día hablaba con Miguel Santucho, que tiene a su mamá desaparecida, y encontró a su hermano en 2023, y a mí me pareció muy estremecedor cuando él dice, que cuando comienzan los juicios no creía que fuera ha haber justicia, pero que se retractaba, que se había equivocado, y que el proceso había sido muy sanador. Si bien no es una anécdota precisa, a mi eso me hace pensar en todo y en todos estos años, en el legado del movimiento de derechos humanos, porque la verdad es que el movimiento de derechos humanos cuando pedía juicio y castigo, ahí en los primeros meses de la dictadura lo que estaba pensando era en resignificar la ley, que la ley volviera a ser igual para todos, y que nadie estuviera por encima de ella. Entonces, incluso estos señores que habían sido los dueños de la vida y de la muerte de miles de argentinos, de miles de ciudadanos de otros países que también acá fueron victimas, se tuvieran que sentar ante los jueces”
-¿Estando tú en Plaza de Mayo nunca se te dió de hacer un viaje en el tiempo y ver que en esa misma plaza , en el año 76 , estaban las llamadas locas de la Plaza? ¿Nunca se te dió por imaginarlas a ellas por aquellos días?
“Lo pensaba ayer, después de la Plaza y lo pensaba esta mañana, porque son muy poquitas las madres que quedan. Y este año se volvió a reclamar justamente, que digan dónde están, y que él principal reclamo de las madres, el principal reclamo con el cual las madres salieron a la Plaza, y si bien ayer eran muy poquitas, ese grito estaba en boca de miles, podria ser en hasta un millón de personas, según calculaban los organizadores. Me parece que este año, la conmemoración de los 50 años, esta de vuelta con esta consiga tan original, tan originaria, podríamos decir; pero tan vigente, porque los cuerpos de los desaparecidos siguen sin aparecer; me parece que permite ese diálogo, entre ese pasado y este presente”
-¿Entrevistaste a algún represor?
“Sí. No me aportó información, sino, más bien, alguna interpretación suya. El año pasado o el anterior o el anterior, recibí un twit de un grupo de represores que se hacían llamar ‘Los muertos vivos’ invitándome con ellos a debatir en la cárcel, yo les contesté que no tenía ningún problema siempre y cuando aportaran información , porque mi rol como periodista no es debatir con ellos, es conseguir información.No tuve respuesta”.
-¿Qué visión tienes sobre lo que pasa en Uruguay, en materia de derechos humanos?
“No estoy siguiendo día a día la realidad en el Uruguay; algunos años sí, seguía mucho la realidad uruguaya, y fue en noviembre pasado, cuando Macarena Gelman impulsó, lanzó la búsqueda nacional de personas desaparecidas; yo saludo todo lo que hace el movimiento de DDHH, y me parece que las autoridades podrían apoyar más todo esto y sobre todo, tendrían que cumplir con sus responsabilidades internacionales, por ejemplo, que emanan de las sentencia Gelman, de la Corte Interamericana”
-En Italia esta la organización 24M, y hay además actividad intensa sobre tema DDHH. ¿Cómo ves tú, toda esa movida?
“Juegan un rol muy importante cada vez que se pide una extradición , porque ellos son quienes nos mantienen informados, sobre todo esto. A mí me parece que la búsqueda de justicia en todos los ámbitos, en todos los frentes es importante. Y sobre todo, todo lo que sucedió en Europa; en la época de impunidad, la Argentina funcionó como una caja de resonancia, para construir evidencia, para poder producir prueba, para poder analizarla, para hacer relevamientos que sirvieran a entender y que cuando se reabrieran los procesos acá, bueno, todo eso fue materia ganada. Me parece que lo que sucede en Italia, en otros países, todo lo que se pueda investigar es importante, sobre todo en momentos en los cuales, en la Argentina, la política oficial tiene que ver con desmantelar áreas, que por ejemplo hacían investigaciones. Entonces, y no apoyar a los juicios, que pese a todo continúan, hay 12 procesos en marcha en el país; pero la investigación no se hace por pate de agencias del Poder Ejecutivo, en todo caso queda en manos del Poder Judicial o del Ministerio Público y de la sociedad civil. Entonces todo lo que se pueda hacer, me parece fundamental”
-¿Te sentís sola en este trabajo?
“Me siento muy acompañada, la verdad es esa. Sí, hay personas a determinados temas, como puede ser que yo me dedico a este tema, pero trabajo en un lugar como página 12, y soy parte de una historia de compromiso, y no es algo que yo hago en soledad, es todo lo contrario. Me siento acompañada por otros colegas, de otros medios, que también destacan lo que hacemos o lo difunden, y me parece que no nos podemos sentir solos después de todo lo que pasó este 24 M. Me parece que debe servir esto para que los periodistas nos comprometamos en el rol que tenemos que cumplir, que no es solamente acompañar a los organismos de derechos humanos, a las víctimas, sino, tratar de de contribuir a la averiguación de la verdad, sobre todo, cuando hay estructuras estatales desmanteladas, que eran las que lo hacían”.
-¿Hay todavía la práctica del terrorismo de Estado?¿Qué se puede hacer desde el periodismo?
“Yo no diría que es terrorismo de Estado, porque no quiero comparar con lo vivido en dictadura; digo que hay violencias de Estado que tienen que ver con ejecuciones extrajudiciales, por ´parte de la policía , el gatillo fácil; la violencia institucional contra múltiples sectores. Con respecto a los crímenes del terrorismo de Estado de la dictadura, hasta tanto no aparezcan los desaparecidos o los hijos robados, esos crímenes se siguen cometiendo y entonces, el Estado tiene una obligación de hacerlo cesar o investigarlos, y si eso no se cumple, hay un incumplimiento. Pero sí, yo creo que hay un compromiso por parte del periodismo para contribuir en revelar la verdad; y creo que el periodismo juega un rol fundamental; por ejemplo, después de la dictadura, cuando no se querían conocer las listas de los responsables, el periodismo las publicó. En los años de impunidad, cuando el tema parecía extinguirse, una entrevista que consigue Horacio Verbisky con Adolfo Scilingo, en la que se le confirma la existencia de los vuelos de la muerte, revive todo el debate y genera profundos cambios, que por ejemplo, apuntalan los juicios por la verdad, que eran estos procesos en los que se trataba de conocer lo sucedido, pero que no se podía penalizar a los responsables; pero sirve, para mover todo esto, sirve para mover la reacción internacional; también con lo que pasaba en España con el juez Garzón, y para un ejemplo más cercano incluso, en tiempos en los que el proceso de justicia ya había vuelto a estar en marcha, por ejemplo Mirian Levin encuentra uno de los aviones de los vuelos de la muerte, y eso sirve parea que los pilotos fueran condenados, por haber arrojado vivas al mar a dos monjas francesas y tres madres de Plaza de Mayo; entonces, el periodismo tiene un rol para cumplir en todas las etapas históricas”
-¿Queda algo pendiente por hacer en estos temas?
“Todo. Hay que hacer todo.”
-¿Dónde estabas el 24 de marzo de 1976?
“No había nacido. Nací en democracia”
-¿Eso te ha sido una carga, una desilución; cómo te resulta?
“Estoy muy contenta de haber nacido en democracia y eso me permite ver lo sucedido desde otra óptica, también”
*Fotos de Portada y restantes: Matías Blázquez