Martes 13 Enero 2026
Entre los detenidos está el maestro rural y dirigente histórico Ernesto Benitez
Hay solicitud de captura policial de más dirigentes
Movilización masiva del campesinado paraguayo por la libertad de los detenidos

Burdamente, arteramente -como ha sido siempre- el poder que opera en el rubro rural paraguayo en las últimas horas accionó sorpresivamente contra la lucha que hace tenazmente la Coordinadora de Sin Tierras varios dirigentes campesinos han sido detenidos por la Policía, estando entre ellos un histórico maestro rural y activista ampliamente conocido en el Paraguay; se trata de Ernesto Benítez, quien ahora está privado de su libertad, junto a Rodolfo Salazar y Sixto Cabrera. Todos ellos están alojados bajo custodia en la Comisaría 18 de Santa Rosa del Aguaray, en el departamento de San Pedro y hay una orden de captura sobre otros tantos dirigentes. Este detestable procedimiento ha desatado urgentes movilizaciones entre los campesinos -en el mismo momento que redactamos estas líneas- como así también declaraciones de los gremios involucrados en la lucha por las tierras.

Solo que en este caso, y eso llama la atención, este procedimiento policial sobreviene en el momento en que los campesinos exigen que el gobierno, a través de SENABICO, transfiera la estancia “Lucipar” (que pertenece al narco Luis Carlos de Rocha alias “Cabeza Branca”) al Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (INDERT) para que sea destinada a la reforma agraria; y la respuesta a esa exigencia es el avance policial a la dirigencia campesina, en una suerte de repudiable atropello.

La noticia se extendió por el país hermano y por la región con celeridad, y en ese marco, los campesinos que luchan desde hace tiempo por sus tierras, para que se materialice lícitamente una reforma agraria -que siempre ha sido resistida por los sectores oligárquicos más rancios y racistas del medio rural paraguayo, apelando a artimañas y toda suerte de manipulaciones- es que sobrevino una lluvia de declaraciones y de solidaridades con los detenidos, y con la lucha que se lleva adelante.

Julio Benegas Vidallet: “Por qué detienen a Ernesto Benitez y otros dirigentes”

Una de estas expresiones de honesta y sentida adhesión al campesinado en su causa, la que por otra es de vieja data, yante este atropello, fue la de un muy querido amigo de Antimafia Dos Mil, me refiero al colega Julio César Benegas Vidallet. Su escrito lo compartimos con nuestros lectores, porque se trata en sí mismo en un alegato en favor de una lucha justa; un alegato al mejor estilo de la pluma de Benegas. Texto suyo que transcribimos textualmente.

“A Rodolfo Salazar lo arrestaron en el hospital cuando estaba al cuidado de su bebé en terapia intensiva. Lo llamó a Ernesto Benítez, y al acudir este, también quedó preso. Así también ocurrió con Sixto Cabrera, ya en la comisaría.

Ocho dirigentes campesinos son los buscados por "incitación al delito", en el marco de la lucha de unas 1000 familias que exigen que las tierras del narcotraficante Cabeza Branca les sean otorgadas en el marco de la reforma agraria y de todos los artículos constitucionales que les ampara.

En este momento, las familias campesinas acampadas en Santa Rosa del Aguaray esperan el resultado de la audiencia en la fiscalía.

“Son ocho los compañeros con orden de detención”, nos informa Juana Casuriaga, del Partido Convergencia Popular Socialista, del cual es integrante el dirigente campesino Ernesto Benítez.

A más de seis años del reclamo institucional de las tierras incautadas del narcotraficante Cabeza Branca, las mil familias campesinas han decidido ocupar dichas tierras el 5 de diciembre.

“En principio, la decisión continúa, hay que ver cómo se desarrollan los acontecimientos”, nos cuenta Casuriaga.

En su pronunciamiento, el Frente Guasu sostiene que el derecho a la tierra está estipulado en la carta magna y no puede ser considerado un delito, menos un crimen como los sectores más conservadores de esta sociedad lo han estipulado con la Riera Zavala.

Ernesto, sobreviviente de balas y represiones policiales en la lucha por la tierra, sostiene que "volver a la tierra es como una resurreción. Porque el desarraigo, la migración forzosa, es la muerte del ser campesino".

Entre las familias que reclaman las ex tierras del traficante, hay familias de comunidades asentadas y personas que quieren volver a vivir y producir en el campo, profesionales, enfermeros, trabajadores ambulantes, que se juntan en campamento en Santa Rosa del Aguaray, discuten y definen estrategias para conseguir algo que les parece de una lógica de hierro: “sin familias campesinas, esos territorios son de narcos o sojeros, y viceversa”, sostiene Benítez.

Las tierras y bienes confiscados de los narcos se engrosan a la SENABICO (Secretaría Nacional de Bienes Incautados).

Qué se hace con ella.

En la ley se habla de remate, pero hay un dictamen de procuraduría general de la República que define que esas tierras se pueden disponer para las familias, en el marco de la Reforma Agraria.

La reforma agraria en nuestro país, aunque no se aplique, tiene rango constitucional. Cerca de diez artículos constitucionales.

Las familias que reclaman esas tierras se juntan en un campamento sobre la ruta, en Santa Rosa del Aguaray, San Pedro. Sus representantes ya han hablado con varios organismos, desde el INDERT, el Ministerio del Interior, la propia SENABICO, para que esta gente entre en "razón".

Lo más probable es que en remate el propio Cabeza Branca, a través de testaferro, compre de vuelta y lo mantengan como corredor narco, se murmura entre la gente.

Quieren un hermoso asentamiento, con árboles, bosques, animales.

"Es vida, comunidad, versus muerte y uso de la tierra como bien criminal", aseguran.

Muchos de los sintierra habían ya migrado, unos cuantos volvieron por el COVID a vivir a costa de su familia, otras personas ya volvieron de Buenos Aires y España.

"La conquista de la tierra es la posibilidad de resurrección. En la disputa, en la conquista o en la derrota está la posibilidad de la continuidad de su muerte o de la posible resurrección", esgrime Ernesto.

"Ellos quieren esa estancia de nuestro amigo Cabeza (Luis Carlos Rocha)", había dicho, en un audio, la ex titular de la Indert Gail González al fallecido diputado Eulalio Lalo Gómez, cuando este le alertaba que había un grupo de campesinos que quería la tierra denominada Lucipar”

Trabajadora Social Liz Jara Gibbons : “Volvemos a alzar la voz ante una injusticia”

“Compañeras, compañeros y organizaciones volvemos a alzar la voz ante una nueva injusticia: la detención arbitraria de quienes luchan por la tierra con una dignidad que incomoda a los poderosos. Entre ellos está Ernesto Benítez

Quiero hablar de él porque conozco su trayectoria y porque, como militante y trabajadora social que intenta caminar la educación popular, aprendí mucho de su ejemplo. Frente a quienes repiten que “el campesino es aragán” o que “se inventa tierras” "que se inventa luchas", respondemos con fuerza: todas y todos tenemos derecho a vivir en nuestro territorio, a producir, a crear comunidad y a ser vida.

Ernesto no es solo un dirigente campesino. Es educador popular, en el sentido más profundo: un maestro que forma conciencia desde la experiencia, que organiza comunidades, que acompaña sin protagonismos, que cree en el saber que nace del pueblo y vuelve al pueblo. Durante décadas construyó escuelas, tejido comunitario y esperanza donde el Estado eligió abandonar.

Por su dignidad y por su resistencia, Ernesto le ganó al Estado paraguayo ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Su historia revela la violencia que nuestro pueblo ha sufrido por generaciones… pero también la fuerza con la que seguimos de pie.

Su detención, como la de los compañeros de la Coordinadora de Sin Tierras del Norte es parte de la criminalización de quienes defienden derechos reales: tierras usurpadas por poderes mafiosos y por un Estado que castiga a los que se organizan.

A quienes creen que encarcelar a un educador popular frena la conciencia colectiva: no saben lo que han encendido. Tanto Ernesto como los demás compañeros no están solos. Somos muchas y muchos quienes aprendimos de él, quienes lo sabemos firme, necesario y profundamente querido.

Exigimos la libertad inmediata de todos los compañeros detenidos.

Exigimos que las tierras vuelvan a quienes las trabajan y las dignifican.

Porque la lucha por la tierra es también una lucha pedagógica: un acto de organización, de memoria y de vida. Porque somos pueblo que lucha para hacer posible una vida digna. Venceremos”

Frente Guazú:“Hay denuncia contra expresidenta del INDERT por vínculos mafiosos”

En un comunicado expreso el Frente Guazú ante la detención arbitraria de “los compañeros Rodolfo Salazar, Ernesto Benitez y Sixto Cabrera” denunciamos: “Que el derecho a la tierra está estipulado en la Carta Magna, luchar por ella no puede ser un delito y menos un crimen como los sectores más conservadores de esta sociedad lohan estipulado con la Ley Zavala/Rivera”

“Que las tierras incautadas por SENABICO al narcotraficante Cabeza Branca ha sido solicitada de forma reiterada a través de las vías institucionales por la Coordinadora hace más de seis años; realizando todas las acciones posibles para acceder a ella; diálogos con varios sectores del Estado; propuesta de modificación de la Ley; audiencias públicas y movilizaciones legítimas. Todas estas acciones no fueron suficientes para el Gobierno; que no ha dado ningún paso para resolver este grave problema”

“Que existe una denuncia contra la ex presidenta de INDERT Gail González por vínculos mafiosos e instigación al asesinato de los compañeros Elvio y Ernesto Benitez sin ninguna respuesta por parte de la Fiscalía, lo que evidencia su accionar clasista y contra los derechos de nuestro pueblo”

“Exigimos la inmediata libertad de los compañeros ilegítimamente apresados y hacemos un llamado a las organizaciones sociales; fuerzas democráticas y a todos a quienes defienden las garantías constitucionales y los derechos humanos a estar antentos ante este atropello a la libertad y a los derechos de los compañeros detenidos, que sienta un peligroso precedente y pone en evidencia la degradación democrática que sufre hoy nuestro país”

*Foto de Portada: Coordinadora