Jueves 12 Marzo 2026

“En este caso tenemos que hablar de fronteras, y al hablar de fronteras estamos hablando de cosas antiguas como el colonialismo. Italia también formó parte del colonialismo, subordinando a las personas del norte de África a un colonialismo brutal y racista”

Oiza Q. Obasuyi, doctorada en la Universidad de Bologna en Derechos Humanos, estudiosa además en migración y diáspora de afrodescendientes, no podía ser más precisa, franca y contundente al referirse al racismo imperante en la Italia de hoy, conversando con Antimafia Dos Mil en un momento de pausa durante la actividad denominada “Italia es un país racista” que se hizo el pasado jueves 21 de agosto en una muy pintoresca plaza de la región de Capodarco, en Le Marche. La velada, en la mesa de disertantes, Obasuyi la compartió junto a otra valerosa activista, Anna Curcio.

Con un espacio urbano destinado a la platea repleto, y dentro de un marco de festival, donde en algunos puestos de venta se exponían libros y materiales alusivos a la temática, pero al mismo tiempo de frontal y nada hipócrita denuncia, las ponencias de Curcio y Obasuyi permitieron visibilizar un panorama nada alentador por cierto en materia de racismo y migración.racismo2

Y fue precisamente Oiza Obasuyi quien nos profundizó sobre una sociedad italiana racista, la que por otra parte no visibiliza como una civilización, hoy más que nunca, fundamentalmente vergonzosa, y que de hecho no nos lleva a enorgullecernos de ella en absoluto.

“Hace falta trabajar mucho en el tema, porque aunque el colonialismo haya terminado formalmente, sin embargo aún hay muchas cosas coloniales y racistas que permanecen desde esa época. Todo lo que tiene que ver con fronteras y discriminación racial ha permanecido hasta el día de hoy. ¿En qué forma? Por ejemplo en cómo se aprecia la forma de vestir de los inmigrantes, o cuando se piensa que son violentos o peligrosos sin ningún fundamento. Pero las fronteras no son solo las fronteras del mundo, son los límites internos del país, donde el Estado es racista, es violento todos los días en el trato con las personas extranjeras en Italia. Es por eso que la militancia antirracista deberá desarrollar un proceso muy, muy largo, en el que habrá que escuchar y discutir para corregir todo el racismo que hay en este país”

-¿Y cuál es el mensaje que puedes dar a los jóvenes, dentro de todo este contexto, después de haber dado a conocer una muy cruda realidad en este evento?

“Los jóvenes necesitan escuchar otras voces, otros pensamientos que no sean los del Estado o la prensa oficial. Es necesario organizar encuentros, charlas, para informarlos. Esos encuentros los tienen que hacer activistas, expertos en el tema, que puedan explicar estas cosas. La escuela para mí es fundamental porque desde ahí se empieza a tomar conciencia. Y desde ahí el niño o el joven debe saber que muchas de las cosas que hace la sociedad son racistas. Hay que encontrar una comunicación eficaz. Por ejemplo, cuando se trata de inmigrantes, debo decir que, lamentablemente, el lenguaje que usa el periodismo solo sirve para inculcar o profundizar los estereotipos”

-¿Y cómo deben actuar los jóvenes dentro de las escuelas?

“Yo pienso que los estudiantes deben razonar el privilegio que tienen los italianos, como italianos blancos. Los estudiantes deben pensar por qué mi compañero de clase tiene más faltas a clases, porque tiene que presentarse en la Questura para renovar su permiso de permanencia en el país.Hay que razonar sobre el porqué debe hacerlo y yo no lo debo hacer debido a que soy un italiano blanco.Los jóvenes deben razonar sobre el por´qué de esas diferencias .Son cosas pequeñas quizás, pero debemos comenzar a ver esas cosas pequeñas con mucha atención”

-¿Oiza,con todo este panorama, qué puedes decirnos de lo que ocurre en Palestina?

“ Yo pienso que la cuestión en Palestina es un tema que toca el corazón. Los temas que refieren al racismo, a la segregación, y que existen y permanecen desde hace tantos años, en algún punto se tocan, como sucede con el racismo y el tema de Palestina. Hay un sistema global que permite que en Palestina haya un apartheid, similar al que había en Sudáfrica, y es un sistema que hay que abolir. Pienso que es necesaria una lucha de todos, una lucha conjunta contra la injusticia, ya sea en el interior de Italia, como en el resto del mundo. hay que luchar por la libertad del pueblo palestino.

*Fotos: Giorgio David Almendras