Jueces piden investigarlo por falso testimonio y reticencia

Por Giorgio Bongiovanni y Aaron Pettinari-20 de enero de 2021

Falso testimonio y reticencia. Es una hipótesis acusatoria muy dura la sostenida en los fundamentos de la sentencia del Tribunal Penal de Bolonia, presidido por Michele Leoni, en el juicio que hace un año condenó al exnar Gilberto Cavallini a cadena perpetua por concurso en la Masacre de Bolonia.

En las conclusiones, de hecho, los jueces ordenaron el envío de las actas a la Fiscalía a raíz de algunos testimonios rendidos durante el juicio. Además del excomandante del ROS (sentenciado en primera instancia a 12 años en el proceso de la Tratativa que lo tuvo como acusado junto a otros exoficiales del Arma, expolíticos y jefes mafiosos) las actas a los fiscales fueron también enviadas en relación a Fioravanti, Ciavardini, la excompañera de Cavallini, Flavia Sbrojavacca y el exmilitante de Ordine Nuevo, Vincenzo Vinciguerra.

El testimonio de Mori

Es preciso agregar que los jueces boloñeses dedicaron un capítulo entero al testimonio de Mori y que ya en el juicio Estado-Mafia, habían surgido algunas sombras sobre su pasado que no solo lo vieron como uno de los jefes del Arma, sino también como miembro, de 1972 a 1975, del SID, los servicios secretos de la época, a las órdenes del coronel Federico Marzollo, comandante del reagrupamiento de Centros de Contraespionaje.

Años "turbulentos" en los que en la cúspide de la inteligencia militar estuvieron Vito Miceli, involucrado y luego absuelto en el proyecto subversivo Rosa dei Venti, y Gianadelio Maletti, condenado por la protección otorgada a algunos de los neofascistas involucrados en la masacre de Piazza Fontana del 12 de diciembre de 1969 y por ello, desde 1981, prófugo en Sudáfrica.

En el juicio de Palermo se repasó su labor dentro de los Servicios de Seguridad en los años setenta, profundizándose en su posible implicación en las tramas negras de Rosa dei Venti y las conexiones con el Gran Maestro de la P2, Licio Gelli, y el periodista Mino Pecorelli en los años de la estrategia de tensión. Incluso el Juzgado Penal de Palermo había destacado "la mendacidad y el intento de despistar del imputado (Mori, ndr) en sus declaraciones espontáneas".

E igualmente duras son lasla mendacidad y el intento de despistar del imputado (Mori, ndr) en sus declaraciones espontáneas consideraciones de los jueces boloñeses. Basta releer algunos pasajes de la sentencia del caso Cavallini en los que se repasan las declaraciones realizadas en la audiencia del 3 de octubre de 2018, que destacan algunas contradicciones y perplejidades.

"El exgeneral de Carabineros –escriben los jueces- confirmó que estuvo al mando de la Sección de la Policía Anticrimen de Roma, sin interrupción, desde el 16 de marzo de 1978 (día del secuestro de Aldo Moro) hasta 1985. Sin embargo, nunca se habría ocupado de las investigaciones de la masacre en la Estación de Bolonia por pedido del juez de instrucción de Bolonia, Dr. Vito Zincani, el 26 de junio de 1985, ya que el 12 o 18 de agosto entró en servicio en el Comando General como Comandante de la Sección Crimen Organizado. Por lo tanto, prácticamente no dio curso a ninguna de las actividades de investigación que habían sido delegadas a la Sección Anticrimen de Bolonia (en realidad, como se verá, las cosas son diferentes, según admitió el propio Mori en otro lugar)".

El Tribunal Penal destacó algunas de las respuestas del exoficial, como cuando "a una pregunta sobre Marco Mario Massimi (el falsificador que jugó un papel destacado en la investigación del asesinato de Amato), recordó, de manera genérica, que se trataba de una persona 'involucrada en alguna investigación'. Nada más. Ni siquiera podía decir si era de derecha o de izquierda". Por lo tanto, el significado de una respuesta dada por Mori es "incomprensible" cuando, al no haber investigado la muerte de Amato porque estaba haciendo otra cosa, señaló que "si le dicen quién investigó, estaría en posición de responder".

Los jueces informan sobre algunos pasajes del examen testimonial

Abogado Brigida: Sin embargo, en este período, en Roma, estamos hablando de finales de los setenta y principios de los ochenta, ¿ha investigado de alguna manera al NAR, y en particular a la persona de Giusva Fioravanti y su Grupo?.

Mori: No, directamente no.

Avv. Brigida: Muy bien, entonces explique. Indirectamente. ¿Por qué?

Mori: Indirectamente a través de la parte de mi sección que se ocupa de la derecha terrorista. Pero no puedo recordarlo aquí. Disculpe ¿usted recuerda lo que hizo hace treinta y cinco años? ¡Eh! ¡Entonces!

La sombra negra de Mori 2

El Tribunal luego remarcó que "contra el sentir general, Mori pregunta si es posible recordar uno de los episodios más lacerantes de la historia del país (el asesinato del Dr. Amato, el único fiscal que realizó investigaciones sobre el terrorismo de derecha en Roma), el mismo que investigó la Sección Anticrimen de Roma que él dirigía. No se le estaba preguntando lo que comió el día después del asesinato de Amato, que también ocurrió treinta y cinco años antes".

Del resto del interrogatorio, siguen diciendo los jueces, "se deriva que el entonces coronel Mori, comandante de la Sección Anticrimen de Roma, no sólo se mostró completamente desinteresado en el asesinato de Amato, sino que dejó las investigaciones a la 'eventual' iniciativa de un suboficial (y ni siquiera le importaba saber si alguien se encargaba de este asunto y quién). No era su trabajo".

"He hecho muchas investigaciones -dijo Mori enojado- así que no me pueden poner bajo la lupa diciendo que no he hecho ninguna investigación. He hecho ciertas investigaciones, y algunas otras no las hice porque las hacían otros. Esa es la situación".

Sobre este punto, en los fundamentos de la sentencia boloñesa, se comparan las declaraciones realizadas en el proceso Cavallini con las presentadas ante el Tribunal Penal de Palermo en el juicio Estado-Mafia. "En el Tribunal de Palermo dijo cosas diferentes -dice la sentencia-. Especificó que la Sección de Lucha Anticrimen de Roma, a cuyo mando estaba asignado, era la repartición que se encargaba de combatir el terrorismo en la capital y en el Lazio', añadiendo: ”'Ocupé el mando de la Sección Anticrimen de Roma durante casi siete años, del 16 de marzo de 1978 al 5 de enero de 1985, es decir, en el período más significativo de la lucha contra el terrorismo interno, tanto de derecha como de izquierda, operando provechosamente y en pleno acuerdo con los magistrados involucrados en la lucha contra ese fenómeno. Es decir, no hizo distinciones. Trabajó en la lucha contra el terrorismo, tanto de derecha como de izquierda". También afirmó haber sido encargado por el Dr. Domenico Sica, fiscal adjunto de la República en Roma, para realizar investigaciones sobre el hallazgo en Bolonia, en febrero de 1981, de una maleta que contenía documentación, armas y explosivos del tipo utilizado para la masacre de la Estación.

Por eso, señalaron los jueces, a diferencia de lo que declaró en el juicio, "se ocupó de la masacre de la estación de Bolonia".

"Mori -se lee- quería hacerle creer a esta Corte que cuando estaban en juego investigaciones sobre terrorismo de izquierda, se interesaba mucho, mientras que cuando se trataba de investigaciones sobre terrorismo de derecha, miraba para otro lado. El exgeneral ni siquiera recordaba nada del maxisecuestro que tuvo lugar en 1982 en la guarida de vía Monte Asolone en Turín, a pesar de que él mismo hizo las detenciones de Stroppiana y luego de Zani y Cogli, detenciones a las que el descubrimiento de ese depósito de armas y otros elementos (armas, explosivos, cédulas policiales más o menos falsas, ametralladoras y placas falsificadas) estaba indisolublemente ligado. Y dijo que, tras las detenciones, de las investigaciones se interesaron el Arma di Torino y el habitual Cardoni. Él desapareció".

Piersanti Mattarella "ya muerto y enterrado"

Las consideraciones del Tribunal sobre otro pasaje testimonial del excomandante del ROS fueron también muy duras, en referencia a las respuestas a algunas preguntas relativas a una solicitud de indagación sobre Valerio Fioravanti en el marco de la investigación por el asesinato de Piersanti Mattarella. El abogado Brigida preguntó: "En un informe de servicio de su colega Tesser, que me parece importante, fechado el 12 de junio de 1989, dice exactamente: 'Solicitud oral sobre la posición de Fioravanti Valerio, en relación al asesinato de Piersanti Mattarella solicitada por el teniente coronel Mario Mori'. Entonces, me gustaría agregar, parece que usted... había hecho un pedido oral para investigar no sé qué aspectos del homicidio...". Y Mori poco después respondió: "No lo recuerdo. Estuve al mando del grupo de Carabineros en Palermo de 1986 a 1990. Así que probablemente Giorgio Tesser me llamó por teléfono, pero Piersanti Mattarella ya estaba muerto y enterrado. Yo fui en 1986, y el problema de Piersanti Mattarella ya no existía".

Por tanto, los jueces escriben: "Más allá de la falta de sutileza de tal expresión (este Tribunal considera que las víctimas del terrorismo, de la mafia, de los asesinatos y masacres nunca están 'muertas y enterradas') hay que reiterar que en los años en los que Mori comandaba a los Carabineros de Palermo la investigación de Falcone de ese homicidio estaba en curso. El 'problema Mattarella' estaba ahí, sí, pero él (Mori), obviamente, se ocupaba de otra cosa. Como siempre, hizo una petición oral (que según nos dijo no fue una orden) quizás de forma casual".

El período en el SID

El Tribunal también destacó otra respuesta de Mori sobre el período en el que estuvo en el SID, es decir entre 1972 y 1975, en la que dijo que nunca se ocupó de los depósitos de armas, ni de Gladio ni de las estructuras de Stay Behind por estar estaba dedicado a "tareas completamente distintas" ("Yo era un operativo, estaba en el sector de contraespionaje detrás de la Cortina de Hierro, así que no me ocupé de estas cosas en absoluto").

Declaraciones ligeramente diferentes a las referidas en Palermo según las que "parece, por el contrario, que Mori, en su caso, se interesó activa y en profundidad por las actividades relativas a la extrema derecha subversiva y a la seguridad interior, y para ello entabló y mantuvo contactos con personajes muy dudosos tanto en el Norte, como en Roma y en Palermo(la referencia es a Gianfranco Ghiron)”.

“Y en el proceso de la Tratativa Estado-Mafia se refirió al período en el que estuvo involucrado en el Comando de Fuerzas Terrestres Aliadas para el Sur de Europa (FTASE), un comando militar de la OTAN con base en Verona, bajo liderazgo italiano”. Dijo que esa estructura había sido creada en 1951, "en plena Guerra Fría, con una tarea institucional muy concreta, la de asegurar la defensa del frente terrestre del sur de Europa ante una hipotética invasión desde el este por las tropas del Pacto de Varsovia y que cualquier otra función o empleo fue únicamente el resultado de inferencias precipitadas que no están respaldadas por ninguna confirmación en hechos verificados documentalmente".

Sin embargo, los jueces de Bolonia, retomando las conocidas resoluciones de 1995 y 1998 del juez de instrucción de Milán, Salvini, han destacado una serie de declaraciones de las que emergen una sucesión de vínculos entre el FTASE y elementos de Nuevo Orden.

La sombra negra de Mori 3

En el Tribunal de Palermo Mori habló también de la asignación del Nos Cosmic (Habilitación de secretos, el documento que certifica que un sujeto, ya sea militar o civil, tiene credenciales de seguridad para desempeñar determinadas funciones, como el análisis y la inspección de documentos amparados por el secreto militar). Una autorización que habría obtenido en abril de 1971, como admitió la propia defensa de Mori en el juicio Estado-Mafia.

El tema del Nos Cosmic también fue abordado durante el interrogatorio en el juicio boloñés, pero, dice el Tribunal, "parece desprenderse que él nunca tuvo nada que ver con el 'Cosmic' y que todo lo que compete a los sujetos que tienen habilitado el 'Cosmic' le ha permanecido ajeno, fue como un 'pasapapeles'". De esto se deduce que "cuando habló ante el Tribunal de Palermo, obviamente bromeó".

La Corte también responde a la afirmación de Mori de que él mismo sostuvo que nunca nadie le pidió que ingrese a la P2, precisando que "es fácil discutir el asunto siglos después".

El Tribunal recordó algunas declaraciones realizadas por Gianfranco Ghiron al juez de instrucción de Brescia, y las declaraciones de Massimo Giraudo. Ambos profundizaron en el proceso Estado-Mafia.

Pero el Tribunal Penal de Bolonia va más allá: "El exgeneral Mario Mori, ante este Tribunal, dijo que nunca se ocupó de la derecha subversiva por cuanto siempre se ocupó de 'otros temas'. Pero esto contrasta abiertamente con una serie muy amplia de pruebas procesales e investigativas de signo contrario, provenientes también de declaraciones hechas por él mismo. Incluso trató de engañar invitando a los presentes a leer las sentencias del juez de instrucción de Milán, Dr. Salvini, de 1995 y 1998, que dicen cosas muy diferentes a las que él afirma".

Por lo tanto, los jueces concluyeron que "a la luz de todo lo anterior, Mario Mori debe ser denunciado de conformidad con el art. 331, inc.1, del Código Procesal Penal italiano por falso testimonio y reticencia".

A la luz de esta nueva sentencia, aunque sea de primera instancia, esperamos que la misma se repita en la apelación del proceso Estado-Mafia, que aún tramita en Palermo, de modo que la Corte de Apelaciones también tome conciencia del este modus operandi que fue, como señaló el fiscal Roberto Tartaglia en la acusación del juicio de Palermo desde siempre y por siempre, o "más allá" o "contra" "las leyes y las reglas".

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*Foto de portada: © Imagoeconomica / Exgeneral de Carabineros Mario Mori

*Foto 2: www.antimafiaduemila.com / La masacre de la Estación de Bolonia

*Foto 3: © Imagoeconomica / Otra imagen de Mario Mori