jose guzman mariana trejo 122xEntrevista a Werken de la Lof mapuche Lafken Winkul Mapu

Por José Guzmán y Mariana Trejo, de Our Voice -28 de diciembre de 2019

“Si nos lastiman a nosotros lastiman a la tierra y si lastiman a la tierra nos lastiman a nosotros, así que proteger a la comunidad y proteger a la naturaleza son la misma acción”

Villa Mascardi, a 30 kilómetros de Bariloche, hace más de dos años se tiñó de sangre inocente por la represión que sufrió la comunidad. En ese lugar los agentes represivos del Estado Nacional se cobraron otra víctima más en la Argentina, al asesinar por la espalda a un joven que trataba de recobrar sus raíces. Rafael Nahuel se sumaría a la lista de inocentes asesinados en ese ajeno sur que es la Patagonia Austral, lugar donde otros jóvenes han perdido su vida, como Santiago Maldonado, por apoyar una causa justa como es la recuperación ancestral de las comunidades originarias, las cuales han sido sometidas hasta casi el exterminio en algunos casos.

Casi con morbosidad los medios se agolparon en cada ocasión que estos hechos aberrantes ocurrieron, hace dos años, algunos generando castillos de arena guiados por los poderes económicos de turno y otros, los menos pero siempre presentes, los alternativos, buscando más allá de lo que los monopolios diseminaban en las grandes urbes. Allí, en Villa Mascardi, aún resisten y la represión no es un recuerdo doloroso, sino una amenaza latente.

Desde la redacción de AntimafiaDosmil viajamos hasta la Lof Lafken WinkulMapu para entender la resistencia diaria de los pueblos. Al lado de la Ruta 40, y justo frente al Lago Mascardi, un lugar bellísimo con vista de montañas, lupinos en plena primavera y flores silvestres que contrastan con el intenso verde del bosque. Casi como parte del paisaje, la entrada a la Lof se encuentra en un camino y una tranquera que se divisa fácilmente por las banderas que se leen desde lejos: “Weichafe Rafael Nahuel iem, tu dignidad es nuestra fuerza…”, “Bullrich, VillanuevaLittle ASESINOS del weichafe Rafael Nahuel”.

En la Comunidad siempre se está ocupado durante el día, y en alerta. Ante el llamado enseguida nos atendieron algunos integrantes de la Comunidad, con sus caras tapadas como es de costumbre, y con pocas palabras, hasta que nos presentamos y nos confiaron este relato de la situación que viven actualmente:

“Nos están vigilando. En el terreno lindero son cabañas de la iglesia católica, de San Isidro, Buenos Aires. Los dueños son los curas. Desde ahí están haciendo inteligencia, por el tema de los ataques. Y para ver los movimientos de toda la gente, las casas. Ahora los chicos están yendo a una escuelita de acá, en Villa Mascardi, son 5 nenas y nenes que terminaron hoy la escuela, y también hay persecución contra ellos. Ven a la policía, a gendarmería en la escuela. No tienen nada que hacer ahí, es una persecución. Cuando van los padres de acá también. Siempre hay alguien sacando fotos, escondido. Y nosotros nos damos cuenta de todo, que nos están persiguiendo. Pero ahora se puso más dura la persecución. Hasta hace unos momentos estábamos tranquilos. Estos últimos días siento el hostigamiento de la policía muy seguido. Cuando baja el sol, cuando está oscureciendo, se paran acá en la tranquera de la “Trinidad”, tocan bocina y prenden la sirena. Es una forma de persecución hacia nosotros. También cuando salen los peñis a hacer un recorrido para proteger el territorio pasan provocando, pero eso empezó ahora más seguido. Y es así como está funcionado todo el tema del Estado. Para nosotros, los mapuches, no importa que gobierno esté, la persecución sigue igual en el territorio. No hay ningún tipo de política que sea la respuesta al punto real de por qué nosotros estamos recuperando el territorio. Y eso no se toca ni se habla en ningún lado, pero sí sobre los montajes, la persecución. Entras a un juzgado y todos te nombran: te nombra el policía, el secretario, el gendarme, el que está adentro del juzgado, todos te nombran. Es una manera de hostigamiento o persecución. Como que nos quieren asustar. Nosotros, como mapuches, seguimos luchando. Estamos luchando por algo que nos corresponde”.

La historia perpetua

“Hace mucho tiempo que nosotros estamos en la misma lucha. A mi abuelo lo fusiló el Estado. A Rafa Nahuel igual. Y han pasado muchos años ya. 100, 200, 400 años y sigue todo igual. No hay respuesta para nosotros como mapuches, y nos corresponde. Nosotros luchamos por unos pedazos de tierra que ya están loteados y alambrados para la venta al extranjero. Entonces eso es lo que le da más bronca a ellos. Y la llamada “historia” que ellos tienen porque acá vivían varios Lonkos; el último Lonko, el más reconocido, fue Inakayal, que se lo llevaron, lo persiguieron a él y su familia, tenía espacios ceremoniales y comunidad mapuche en el Nahuel Huapi, cerca de esta zona. Y a su familia la fueron corriendo. Lo agarraron y se lo llevaron al museo de La Plata. Es un caso, pero fueron miles los que se llevaron de acá. Machi, Lonko, niños. Vinieron y arrasaron, destruyeron, como que acá nunca nadie hubiera vivido”.

“Todo lo que nosotros luchamos por nuestra gente y nuestro pueblo es real. A la isla Martin García se llevaron miles de personas, en el museo de La Plata muchos fueron esclavizados, en Buenos Aires los repartían en la plaza de mayo y también en los zoológicos de Francia e Italia, fue mucho sufrimiento. Y todo eso existe, hasta los registros de la masacre que hicieron acá los tienen los políticos, van cambiando, pero son todos iguales. Patricia Bullrich se caga de risa del asesinato que hicieron sus abuelos acá en la conquista del desierto, sus abuelos se cagaban de risa de nosotros como mapuches. Y su hija, o su sobrino, no sé quién sea pariente de Bullrich, igual se ríe de nosotros, va siguiendo la represión y la masacre, ellos saben que a nosotros nos corresponde el territorio, saben todo esto. Pero a ellos lo que les importa es el empresariado para su riqueza y su poder, no le importa la sociedad pobre, la clase media, nada. Si tienen hijos ni siquiera les importa y eso políticamente viene desde hace tiempo. Siempre hubo gente pobre del pueblo mapuche u otros pueblos.”

“Nosotros tenemos el tema de ser mapuches, espirituales. Y también tenemos nuestra sangre que corresponde a los distintos espacios, sea meseta o cordillera. Esta lucha viene de hace mucho. Y nosotros estamos dispuestos a luchar por el territorio, por proteger este lugar, este espacio para que los Winkas no nos vengan a contaminar o se hagan dueños los empresarios y hagan lo que quieran acá. Destruyendo el bosque, bajando todo el bosque nativo y plantando pinos. Hacen forestación y la madera la venden al extranjero. No sé qué hacen con la madera…Pero van arrasando con el bosque nativo. También nosotros protegemos la naturaleza, porque se van achicando las aguas, los lagos, los ríos. También los animales nativos, los que siempre vivieron en esta zona”.

La lucha por el territorio es contra el capitalismo.

“La verdad es que ellos quieren la destrucción, porque nos les importa nada, solo la riqueza, la plata, ser más poderosos. En cambio, nosotros estamos peleando contra algo real, que existe, no contra una imagen. Defendemos no solamente para nosotros, sino también para la gente, también para todos los niños que están creciendo en el territorio, para que tengan un lugar para vivir como Mapuches. Nosotros estamos bien seguros en nuestra lucha, no estamos haciendo nada extraño, malo, sino que el Estado con sus políticas, sus medios, con muchas cosas le cambia la mentalidad a la gente. Es como una cadena que lleva hace mucho tiempo cada pueblo, cada nación. Es un centro de dominación de mucha gente, mapuches, gente de los pueblos de todo el mundo a los que les han usurpado todo, están desmontando todo el bosque. En Misiones, en otros pueblos, también pasa ahora mismo”.

“Nosotros estamos firmes en la lucha como pueblo mapuche para defender el territorio y la autoridad, las machis, los lonkos, toda la gente que vive en la comunidad. Por nuestro pueblo y nuestros ancestros que sufrieron y fueron asesinados en estas tierras. Acá se derramó mucha sangre. Acá vivían muchas familias con sus cosas, sus animales. Y no eran diez, ni veinte, eran miles. Vivíamos como pueblo mapuche hasta que se empezó a formar el Estado Argentino con la conquista de Roca, con las fuerzas de los militares, que fue las primera fuerzas que existieron .Y después se fueron formando diferentes fuerzas para ir tapando los diferentes asesinatos, pero son todas una sola y todos los mismos, todas las fuerzas represivas son iguales. Ellos defienden al empresariado y a una ideología que fue inventada en el sistema capitalista. Desde la escuela hasta todos los estudios que tienen las fuerzas represivas, es gente que ni siquiera se pone a pensar en la verdad o qué dice la historia. Pelean por algo monetario, piensan en ellos nomás, no en el futuro de la gente. Entonces por eso mismo cada vez se está haciendo más fuerte la represión y la inteligencia. Eso es lo que estamos pasando en la comunidad. Nuestra lucha es contra el capitalismo, nunca vamos a pelear contra los pobres. Contra las fuerzas represivas sí, porque ellos nos están asesinando, hiriendo. Todo para callar una lucha. Por eso es tan fuerte la represión. Acá vinieron 500 efectivos de diferentes fuerzas, grupos tácticos. Y los que entraron acá fueron 3 grupos de 8”.

El día de la represión

“Nosotros ya estábamos hace varios meses cuando vino la fiscal (Silvia Little, ndr) a traer una orden de desalojo. Vino con dos secretarios más del juez. Estaban todos los nenes jugando, y dijo que para el 23 de noviembre iba a mandar una represión para desalojar. Y no le iba a importar nada, que haya nenes, nada. Entonces, así sabemos que el derecho humano es toda una mentira que utiliza el Estado. Un derecho humano que nunca existió para pueblo mapuche o para la sociedad en general. Siempre de la mano del extranjero, con el poderoso, con cualquier político que haya. Nosotros dijimos que estamos recuperando territorio hace mucho tiempo ya, que es nuestro derecho ancestral. Nosotros no nos fuimos de acá porque nosotros no estamos sacando nada a nadie. Ni haciéndole mal a nadie. Al contrario, estamos donde vivían nuestros ancestros, nuestra gente en comunidad tranquila. A ella no le importó nada. Se burló, se rio y se fue. Y al otro día cayó la represión a las 4:30 de la mañana. Y por acá entraron 150 efectivos por la izquierda y 150 por la derecha. Esos eran de la policía federal. Y empezaron tirando gases lacrimógenos, bombas de riego. Salimos todos heridos con perdigones de goma. Entraron a los tiros. No les importó nada”.

proteger a la comunidad 2

“Vinieron 2 grupos de 4 peñis que dejaron comida el 24, y ahí vino Rafa, él también estuvo afuera del juzgado federal cuando se llevaron a las mujeres y a los niños, pedía que los suelten, esto fue el día anterior. Y después, él vino acá por conciencia, tantas injusticias le tocaron vivir acá, como a todos. Nosotros éramos como 20 en ese momento. Y se llevaron detenidas a varias personas. Niños, de 1 a 16 años.”

“Siento que me estoy muriendo, déjenme acá, en esta tierra, yo vine a pelear por este territorio” eso dijo a todos en voz alta Rafa, arriba en el cerro, siendo tal vez sus últimas palabras.

-Eso fue cuando asesinaron a Rafael. Hoy, terminando el 2019 y comenzado el 2020, con el nuevo hostigamiento que sienten que hoy de la policía ¿el Estado cambió algo?

“Desde que mataron a Rafa Nahuel hasta ahora hemos tenido más de cuatro intentos de represión. Nunca vinieron con una orden, sino que venían directo a disparar. De la PSA, de la gendarmería, Sin presentar orden.”

“Nosotros, como peñis que luchamos acá, estamos fortalecidos para proteger el territorio, entonces no pudieron ingresar. Intentaron por varios lugares, pero no pudieron. En unas de las veces andaban con motosierras, venían a destruir las cosas que teníamos acá, nosotros como mapuches. Pero no pudieron ingresar porque nosotros tenemos nuestra defensa y también tenemos la gente ancestral que nos cuida.”

-¿Los están vigilando?

“Como les contaba, acá al lado hay cabañas de la iglesia de San Isidro. Tienen como 4 puesteros, pero uno de ellos es policía retirado en colaboración con otras 3 personas que son policías federales de civil. Entonces, les prestan una casa, y ahí viven muy bien. Pero hace un mes que empezaron a vigilarnos a nosotros, con inteligencia. Porque ellos no estaban antes, llegaron hace poco. Porque nosotros recorremos el territorio y sabemos todos los movimientos. Ellos están hace como tres semanas, un mes. Entonces, de las cabañas de al lado nos sacan fotos, nos vigilan. Están organizando un allanamiento o una represión nueva”.

El Werken nos indicó la cabaña desde la que están siendo vigilados, cercana a la Lof:

“Nosotros, como mapuches, estamos luchando por algo ancestral, que nos pertenece. No estamos peleando con la gente pobre, la sociedad. Nosotros protegemos el territorio, que no se meta la represión, la policía, la gendarmería o cualquier fuerza represiva. Y eso es lo que empezaron a hacer ahora. Hay más de 13 personas con montajes, con causas, con persecución política. Ellos explotan la tierra que creen que les pertenece, no les importa nada, arrasan con todos. Porque tienen los medios. Tienen la falsa política, los medios, los políticos, la mentira que le llevan a la gente. Nosotros vivimos en comunidad con otros mapuches. Aprendemos de las persecuciones que fueron borradas porque a nuestros abuelos no les dejaban hablar la lengua mapuche. Ellos van con cosas de ignorantes a hablarle a la gente. Que somos chilenos, argentinos, cuando nosotros tenemos una lengua milenaria que no tiene nada que ver. Y así van haciendo montaje. Los medios están llenándole la cabeza a la gente”

-A los jóvenes, que escuchan a esos medios ¿Qué consejo les darías?

“Que se pongan a investigar la historia como es. La historia de acá o de todo el mundo. Porque en todos lados está pasando lo mismo. Si bien tenemos distintos idiomas estamos luchando todos por lo mismo. Por la naturaleza, por nuestros ancestros. Por los machis, ellos tienen la conexión con la naturaleza, las plantas. Ayudan a curar a los mapuches, a la gente consciente igual. Ellos ya nacen con su ser, con lo que van a hacer. Sabe npara qué sirve cada plata, qué enfermedad cura. Curan a mucha gente. Ya he visto muchos casos de ancianos que van a morir a la ciudad. Porque los sacan de su lugar, de sus tierras. A muchos los sacan para destruir la tierra con la minería y todas esas cuestiones”

-Rafa tenía 21 años cuando lo asesinaron, era muy joven. ¿Que encontró de diferente acá que quiso venir?

“Nosotros con Rafa nos conocíamos desde que tenía 13 años, siempre compartíamos cosas, él tenía muchos amigos, en la ciudad, en el barrio. Vivía solo, tenía su casa, recorría las comunidades y trabajaba en la ciudad como cualquier chico, a veces iba a talleres que le daban en la ciudad; Pero él estaba haciendo su reconstrucción como mapuche, la que sus ancestros le habían dejado .Por querer hacer esa reconstrucción y venir al territorio le tocó eso, que el Estado lo venga a asesinar. Nosotros estamos volviendo a ser mapuches, tenemos mucho respeto por la naturaleza. En este territorio no se toma alcohol, no se permiten drogas. Ya se empezó el proceso espiritual con las fuerzas de la naturaleza. Nosotros defendemos a la naturaleza, y ella nos defiende a nosotros. Es a la que le tienen más miedo los policías, los winkas. A la fuerza que nos acompaña a nosotros. El sistema está hecho para eso, hecho para que haya pobreza, para la clase media y rica. A todos los peñis les toca vivir en la pobreza, en la marginación. Eso es algo político que viene hace siglos. Y ellos, recuperando su identidad mapuche, están luchando con el verdadero asesino, eso es lo que les molesta a los políticos, al capitalismo. El pueblo mapuche se está levantando y sabe por qué está peleando, sabe la realidad, la verdad.”

-Pero ustedes también están marcando un cambio y un quiebre en eso ¿verdad? Recuperando el territorio, recuperando su lengua, haciendo acciones y demostrando que es posible, también despiertan a muchos jóvenes.

“Sí. Mucha gente de distintos lugares está tomando conciencia. Ha venido mucha gente al territorio también. Estamos haciendo un trabajo con ellos en conjunto, por el reconocimiento y por todo esto que les está pasando a los peñis que viven en el pueblo o en la ciudad. Son muchas cosas, por eso la persecución. Eso es lo que les molesta, nosotros no hacemos nada malo, luchamos en contra del capitalismo y esa es la persecución que tenemos ahora, de ahíviene la represión; y las balas y la represión siempre vienen del Estado, está todo armado. Pero nosotros seguimos firmes con nuestra lucha, convencidos siempre de estar acá, luchando por nuestra gente, por nuestros ancestros, por nuestra familia que sufrió y fue asesinada también en estos lugares”.

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Fotos:AntimafiaDosmil y Our Voice