Por María Cecilia Bartholín Pérez, desde Santiago de Chile-12 de agosto de 2019

Este 6 de agosto una vez más los señores senadores de la comisión de relaciones exteriores, olvidaron y no escucharon la voz de aquellos que los pusieron en ese lugar, al votar a favor del tratado CPTPP o TPP11. Traición a quienes los votaron, traición a la patria, traición a los que más necesitan; esto es lo que hacen los senadores al votar a favor del TPP11, y al ponerse de acuerdo en comité, para que este tratado pase solamente por la comisión de relaciones exteriores, y diciendo que serán invitados todos los senadores que están en las otras comisiones.

Una vez más la ciudadanía comprueba que estos señores no recuerdan que están allí para ser la voz de aquellos que los votaron; no recuerdan que están allí como servidores públicos y que deben representar a sus votantes y no ignorarlos.

La ciudadanía expresó en un plebiscito auto gestionado por la Fundación Equidad y la Plataforma Chile mejor sin TLC, por internet y donde más de 584 mil chilenos votaron, de estos un 92% dijo NO a este tratado que afectará la vida cotidiana de todos nosotros. Es cierto que este resultado no es vinculante ya que no está considerado en la Constitución, pero, es la voz ciudadana.

Este tratado como ningún otro es un amarre para Chile. El Gobierno argumenta que países socialistas como Vietnam había firmado y ratificado este tratado, sin embargo no se puede hacer esa comparación pues estamos hablando de dos estados radicalmente diferentes; nosotros no tenemos un Estado fuerte. Muy por el contrario, desde la dictadura en adelante el estado se ha ido debilitando con tanta privatización y con el regalo del agua, el gas, y la luz a manos privadas y sin contar con nuestros recursos naturales; al contrario Vietnam es un Estado poderoso ya que tiene bajo su control más de 3.000 empresas de las cuales tendrá que vender al menos 2.000, pero en vez de venderlas a grandes transnacionales lo que hace es venderlas a sus propios trabajadores y de esa forma incentivar a los mismos, pero solo vende el 49% de las mismas por lo tanto sigue teniendo la mayor parte de ellas. Además negoció excepciones para el rubro de la agricultura y otras más. Nuestros negociadores fueron sólo de paseo.

No podemos dejar de hablar de la resolución de controversias, que nos llevara a tribunales internacionales de fantasía, donde para empezar hay claros conflictos de intereses por parte de los abogados que allí trabajan, ya que se turnan en ser jueces también, estos son tribunales creados para estas instancias y donde solamente los inversionistas pueden demandar al estado y no al revés.

Con este tratado además nos pasan por secretaría el UPOV 91 que implica el patentar las semillas originarias, por tanto se prohibirá el intercambio de semillas, actividad que se ha realizado desde siempre entre los pueblos originarios y los campesinos.

Estos nefastos personajes no tomaron en cuenta tampoco las opiniones de economistas como José Gabriel Palma, profesor titular emérito de la Facultad de Economía de la Universidad de Cambridge y profesor adjunto en la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago de Chile, que dijo que este tratado va afectar toda la vida del país, las políticas públicas, las políticas macro, la educación, la salud, el salario mínimo, la desigualdad, la industrialización del sector exportador, el medioambiente, etc.

Cualquier cosa que se haga después de ratificado el TPP11 o CPTPP, va a pasar por el filtro del TPP.

Esperamos que los ciudadanos en las próximas elecciones tengan memoria y recuerden por quienes voto y si realmente fueron representados por esos diputados o senadores y no vuelva a votar por ellos; ¡Ya Basta !!!

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*Foto de Portada: www.piensachile.com