Detienen a 12 personas: 7 son policías de la Dirección Nacional de Inteligencia

Por Jorge Figueredo desde Asunción, Paraguay 17 de mayo de 2019

La Fiscal Antidrogas Lorena Ledezma encabezó el operativo denominado “Espada”, acompañada por agentes de la SENAD (Secretaria Nacional Antidrogas). Al llegar al lugar para allanar una pista clandestina de San Pedro, todos los efectivos actuantes fueron recibidos con una lluvia de balas provenientes de personas que estaban supuestamente custodiando una carga de 302 kilos de cocaína aproximadamente, que se hallaban en el interior de una aeronave, presumiblemente de nacionalidad boliviana.

La comitiva fiscal y agentes antidrogas intervinieron un establecimiento rural ubicado en la localidad de Huguá Guazú, distrito de General Elizardo Aquino, Departamento de San Pedro, lugar donde se desató un tiroteo, tras lo cual se detuvo a una docena de personas: 7 policías, un boliviano, 4 civiles, entre ellos un docente. Los intervinientes incautaron una avioneta, drogas y armas de grueso calibre. Los sospechosos se enfrentaron a tiros con los intervinientes, pero fueron reducidos y desarmados sin ninguna baja o heridos, según informó Arnaldo Giuzzio, ministro de la Senad, a ABC Cardinal. La aeronave estaba a punto de despegar desde la pista clandestina cuando ingresaron los intervinientes. También se incautaron vehículos que probablemente eran usados para el transporte de la droga hasta la pista clandestina.

Lo llamativo es que de las personas que aparentemente estaban custodiando la carga de drogas y que dispararon contra los intervinientes, siete son agentes policiales de la Dirección Nacional de Inteligencia de la Policía Nacional, de la zona de San Pedro. La fiscala Ledesma confirmó a distintos medios de comunicación que los siete policías detenidos "estaban vestidos con el uniforme" y se cree que "estaban dando cobertura al grupo que estaba aterrizando con la droga, porque, apenas ingresamos, lo que hicieron fue repeler y empezar a disparar".

operativo espada 2

La agente del Ministerio Público se abocará posteriormente a investigar la relación de los uniformados, que efectivamente dispararon contra los intervinientes con sus armas reglamentarias. Ellos reconocen que son armas de su propiedad. Una sola correspondería al grupo de personas que serían civiles. Ellos mismos reconocieron que pertenecen al departamento de Inteligencia".

Desde el principio los uniformados detenidos refirieron que supuestamente estaban en un "operativo de inteligencia” y que habían comunicado al Fiscal Jorge Encina, pero los datos de la ubicación que dieron no corresponde a la zona, que estaría a 45 kilómetros, y que era solo para recabar informaciones de inteligencia y no para realizar un operativo en el lugar, como afirmó el agente fiscal Jorge Encina ante la consulta de los periodistas. Así mismo el agente fiscal manifestó que desconocía que agentes policiales incursionarían en una propiedad privada, detrás de una carga de drogas, lo que hace dudar de la coartada de los policías.

Conforme a lo manifestado por el Agente Fiscal Jorge Encina, los policías de inteligencia le habían comunicado el 8 de mayo, que por las coordenadas estarían realizando trabajos de inteligencia hacia la zona de Chore, sin embargo, en el momento de su detención, ellos se encontraban aparentemente protegiendo la cocaína que se hallaba en la avioneta incautada, a más de 45 kilómetros del lugar donde debían hacer el supuesto trabajo de inteligencia. Todas las armas y cartuchos utilizados en el lugar para proteger la carga de la droga pertenecerían a los policías. No es lógico lo alegado por los policías, ya que, para realizar una operación encubierta, no deberían hacerlo con uniforme y tampoco comunicaron del procedimiento al Comandante de la Policía Nacional, conforme al protocolo policial.

El Ministro de la SENAD, Arnaldo Giuzzio, afirmo “Nuestra expectativa principal dentro de este operativo, cuya investigación se había iniciado hace meses, era la incautación de drogas que estaban dirigidas al Brasil, en una zona no habitual de aterrizaje de parte de los narcos. La droga incautada (cocaína) tendría un valor en el mercado entre un millón a un millón y medio de dólares.

No es la primera vez que se presume, casi con certeza, de que efectivos policiales de la Policía Nacional del Paraguay, formarían parte de la estructura de varias organizaciones criminales, como protectores o incluso como proveedores logísticos de las asociaciones criminales dedicadas al narcotráfico y otras actividades ilícitas.

Podemos recordar el operativo “Águila Negra” realizado en el Departamento de Canindeyú, en el año 2012, donde agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) detuvieron a 20 personas y requisaron 1748 Kilos de marihuana, avionetas, drogas, armas y una flota de vehículos. Conforme a los funcionarios antidrogas, el lugar era donde bajaban avionetas provenientes de Perú Bolivia, que luego volaban con destino a Brasil. El procedimiento había tenido por consecuencia el traslado de jefes policiales del departamento de Canindeyú, la apertura de sumarios a policías de la zona e incluso las averiguaciones sobre la actuación de dos fiscales de la zona.

Tan impunes y corruptas son las fuerzas policiales del Paraguay, que su cultura de la ilegalidad es de un alto nivel, ya que en varias ocasiones han desaparecido hasta las drogas incautadas como evidencia, aún guardadas en los depósitos de la propia policía. Por ejemplo unos 252 kilos de cocaína habían desaparecido de la jefatura policial de Amambay según lo publicado en el año 2015

Incluso el ex titular de la Senad, Luis Rojas, había manifestado años atrás, “que el Paraguay es la ruta más barata para el narcotráfico, ya que reúne las condiciones ideales, no solo desde el punto de vista económico, sino es el de menor riesgo de la región, debido a la carencia de control aéreo, los fallos en los controles de frontera y los problemas terribles de corrupción en organismos de seguridad y justicia."

Ante el afianzamiento del país, como una de las zonas estratégicas para el tráfico de drogas, de armas, y de todo tipo de ilícitos realizados por las organizaciones criminales nacionales, regionales y con conexiones a nivel mundial, urge la modificación total de la ley antidrogas, que, al ser obsoleta, favorece a las organizaciones mafiosas. Sobre todo, es necesario establecer en una sola ley el combate al crimen organizado y la mafia.

El desafío que tenemos como sociedad para combatir con mayor fuerza a la mafia, no va a depender solo de medidas represivas o judiciales. Sobre todo, ha llegado el momento que los partidos políticos asuman su rol y que la ciudadanía ejerza mayor protagonismo para establecer responsabilidades políticas y éticas, de las autoridades vinculadas o que protejan a las organizaciones criminales

Solo así alguna vez la mafia tendrá su fin.

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*Foto de Portada: www.diarioabccolor.com 

*Foto 2: www.diarioultimahora.com